Es lo que de algún modo busca plasmar el proyecto mendocino que se lleva a cabo en un jardín de Maipú. Pero la apuesta va más allá: la idea es poder adaptar la propuesta a lo que observen los docentes en relación a la respuesta de los chicos.
De qué se trata el proyecto para el Nivel Inicial
Con el propósito de construir una escuela donde cada experiencia cotidiana tenga sentido y deje huellas en las trayectorias de las infancias, el Jardín de Infantes Anexo de la Escuela N° 1-050 Independencia Argentina, ubicado en Cruz de Piedra, Maipú, viene desarrollando durante este ciclo lectivo 2026 un innovador proyecto institucional.
La iniciativa se enmarca en el programa Patchwork: Un Jardín Diferente, impulsado por la Dirección de Educación Inicial (DEI) de la Dirección General de Escuelas (DGE) y nació de una pregunta tan simple como profunda: ¿cómo viven los niños y las niñas cada momento de su recorrido por el jardín?
jardines Nivel inicial
Un innovador proyecto mendocino de la DGE para el Nivel inicial busca adaptar la actividad en la sala a las experiencias y emociones de los chicos.Foto: DGE
Para responderla, el equipo docente diseñó un JourneyMap Institucional, una herramienta de innovación educativa que permite visualizar el recorrido diario de los estudiantes, identificar las emociones que experimentan, reconocer oportunidades de mejora y diseñar experiencias pedagógicas más significativas, inclusivas y centradas en las infancias.
Mirar la escuela con ojos de niño
Lejos de las planificaciones rígidas de antaño, este "mapa de viaje" contempla cada momento de la jornada escolar -desde la llegada hasta el cierre del día- poniendo el foco en las experiencias, las emociones, las intervenciones docentes y las oportunidades de innovación. La planificación incorpora propuestas que favorecen el bienestar emocional, la participación activa, el desarrollo de la autonomía, la creatividad y la construcción de vínculos saludables entre niños, docentes y familias.
El JourneyMap es, fundamentalmente, el resultado de un proceso de trabajo colaborativo. En él participan activamente toda la comunidad educativa, niños y familias, de la mano de un equipo integrado por las docentes Gisel Vázquez, Melisa Moretti y Gimena Di Marco; la bibliotecaria institucional Noelia Barone; la docente auxiliar de Nivel Inicial Viviana Vázquez; la directora Silvana Gassibe y la vicedirectora Mariana Barrionuevo.
Cada integrante aporta su mirada para diseñar experiencias que respondan a las necesidades reales de los niños y niñas, fortaleciendo el trabajo interdisciplinario y la construcción de una cultura institucional basada en la escucha, la innovación y el aprendizaje compartido.
Una apuesta también para otros jardines
Este es un caso de varios más que esperan replicar en el sistema. Es que desde la dirección de Nivel Inicial detallaron que son 54 los jardines que adhirieron a una propuesta motorizada por Marcelo García, director de Educación Inicial y como parte de su trabajo de maestría.
“Hicimos convocatoria para participar para 38 jardines que era un 25% como muestra y se inscribieron 54 jardines, hablo de exclusivos y nucleados, esto de 162 que son el total”, detalló el funcionario. Estos jardines están distribuidos en toda la provincia e incluso hay algunos de gestión privada.
“Hay un aula de formación continua en esta innovación. Capacitamos en Neurodesarrollo, Liderazgo, Innovación y Metodologías Activas, todo buscando integralidad desde las experiencias y que participen jardín, familias y comunidad”, detalló. Participan docentes y directivos.
Detalló que este tipo de estrategias proviene del mundo de las empresas y apunta a la búsqueda y satisfacción de la necesidad real y los intereses de los niños.
Se enmarca dentro de la metodología activa del design thinking.
Desde el área se presentaron 3 instrumentos para que los jardines implementaran el que consideran adecuado o varios: el mapa de actores, el mapa de empatía y el journey map (aplicado en el jardín de Maipú).
El mapa de actores genera círculos concéntricos y visualiza las diferentes relaciones que tienen entre los actores en relación a tal temática. El mapa de empatía son 4 cuadrantes, en cada uno de los cuales se coloca por ejemplo, qué necesita y qué es lo que hace el chico en el nivel inicial o en la sala.
El proyecto en la práctica
En la práctica, la propuesta plantea una nueva manera de pensar la enseñanza: observar la escuela desde la perspectiva de quienes la viven todos los días. A partir de esa mirada, cada decisión pedagógica busca enriquecer las experiencias cotidianas mediante proyectos interdisciplinarios, documentación pedagógica, espacios de elección, educación emocional, participación infantil y una fuerte articulación con las familias.
García detalló cómo se implementa el journey map y dijo que son formas de empatizar. Para conocer la experiencia y emociones de los chicos se realizan encuestas y se hacen observaciones directas. “Entonces uno va traduciendo y va poniendo no solamente lo que cree el docente, sino también lo que los padres, la familia, y el chico van diciendo y haciendo. Por eso es que se busca desde diferentes áreas, no solamente lo que veo, sino también lo que escucho, lo que me dicen, lo que sienten”, refirió.
Se capacita para poder implementarlo y luego se comparten los resultados con el resto del equipo docente que realiza la capacitación.
La biblioteca para mejorar vínculos
Uno de los aspectos destacados de la propuesta es la incorporación de la Biblioteca Institucional como eje transversal de toda la experiencia educativa bajo el lema “La Biblioteca: un puente para encontrarnos con los otros”.
El proyecto parte de un profundo análisis de las necesidades actuales de las infancias. El equipo docente identificó desafíos vinculados con el uso excesivo de pantallas, la disminución de las conversaciones familiares sostenidas, las dificultades para ampliar el vocabulario y expresar emociones, y la necesidad de generar más oportunidades para el diálogo, el juego compartido y la construcción de vínculos.
De este modo, cuentos, narraciones, bibliotecas viajeras, dramatizaciones, espacios de diálogo y encuentros con las familias acompañan cada etapa del recorrido cotidiano, promoviendo la empatía, la convivencia, la aceptación de las diferencias y el fortalecimiento del lenguaje desde los primeros años.