Cada 1 de julio se celebra en Argentina el Día del Arquitecto. Más que una fecha conmemorativa, la efeméride se presenta hoy como una oportunidad para reflexionar sobre algunos de los principales desafíos que enfrentan las ciudades y el papel que la arquitectura y el urbanismo desempeñan en la construcción de un futuro más sostenible.
Desde el Colegio de Arquitectos de Mendoza plantean cuáles son los desafíos de Mendoza para asegurar el crecimiento con bienestar. En la provincia, temas como el crecimiento urbano, la crisis climática, la gestión eficiente del agua y el acceso a la vivienda conforman una agenda cada vez más compleja. Advierten que se trata de un escenario que requiere, de manera urgente, planificación y una mirada integral sobre el territorio. Las preguntas centrales que atraviesan a la comunidad profesional y a los ciudadanos son esenciales hoy: ¿Cómo crecer sin perder calidad de vida? ¿Cómo construir ciudades más sostenibles?
Proyectar Mendoza a largo plazo
Como ha señalado el arquitecto y urbanista Sergio Rizzo, del Observatorio Urbano del CAMZA, el desafío de Mendoza es dejar de pensar el crecimiento urbano desde la coyuntura y comenzar a proyectar la provincia con una mirada estratégica a largo plazo.
En ese sentido, el especialista advierte sobre la necesidad de consolidar las áreas urbanas existentes antes de continuar expandiendo la ciudad sobre zonas productivas y ambientalmente sensibles.
Al mismo tiempo, la escasez hídrica y los efectos del cambio climático obligan a repensar por completo la forma en que se proyectan las viviendas, los barrios, los espacios públicos e infraestructuras.
“Mendoza posee una identidad urbana única, construida históricamente a partir de la relación entre el agua, el arbolado público y las acequias. Preservar y fortalecer ese patrimonio requiere políticas de largo plazo y el aporte permanente de profesionales comprometidos con el desarrollo equilibrado del territorio”, señala la arquitecta Leticia Martínez, presidente del CAMZA.
La vivienda como eje del desarrollo urbano
Hoy el desafío no pasa solamente por construir más, sino por construir mejor. Mendoza necesita planificar su crecimiento de manera integral, consolidar las áreas urbanas existentes, proteger sus recursos ambientales y garantizar que el acceso a la vivienda vaya acompañado de infraestructura, servicios y calidad de vida. La arquitectura tiene un rol fundamental para pensar ciudades más sostenibles y resilientes para las próximas generaciones.
En este contexto, la vivienda ocupa un lugar central. El acceso a un hábitat digno y de calidad continúa siendo uno de los grandes desafíos urbanos de nuestro tiempo, mientras que la planificación resulta clave para evitar procesos de crecimiento desordenado y fortalecer la relación entre vivienda, trabajo, servicios y espacio público.