20 de abril de 2026 - 17:45

Qué es el hematoma subdural, el cuadro de riesgo que tuvo Brandoni, frecuente en adultos mayores y en aumento

También lo tuvo Diego Maradona. La OMS señala que su incidencia podría duplicarse en mayores de 65 años entre 2010 y 2050. Quiénes tienen mayor riesgo.

El fallecimiento del actor Luis Brandoni ha conmovido a buena parte de la sociedad, referente de una generación y de la historia de la actuación en Argentina. Y en particular, por lo sorpresivo de la situación: a los 86 años se encontraba muy activo, incluso trabajando en una obra de teatro.

Pero una caída en su casa marcó su destino de manera abrupta. El desenlace estuvo asociado a un hematoma subdural, un cuadro frecuente en adultos mayores, que aunque puede tener buena evolución, en algunos casos puede volverse grave.

Qué es el hematoma subdural que afectó a Luis Brandoni

Aunque no es el único factor de riesgo, la edad es uno de los principales, es decir que a mayor edad, más chances de que suceda un evento de este tipo. Pero también, puede ser más complejo su abordaje. Por eso quizás uno de los aspectos que más hay que ponderar es que puede surgir a partir de una pequeña caída, golpe o incluso un sacudón. Y a partir de esto, la importancia de estar atentos a signos de alerta y consultar al médico con inmediatez ante cualquier síntoma asociado.

Tres de cada 10 adultos mayores sufren caídas en el hogar
Hematoma subdural: la edad es uno de los principales factores de riesgo que pueden presentarse ante un golpe o caída.

Hematoma subdural: la edad es uno de los principales factores de riesgo que pueden presentarse ante un golpe o caída.

Es lo mismo que tuvo Armando Maradona en su momento”, recordó el doctor Fabian Cremaschi, neurocirujano y profesor titular de la cátedra Neurología y Neurocirugía en la Universidad Nacional de Cuyo

“En general, se ve en las personas más grandes”, reconoció y detalló por qué. Un hematoma es un coágulo y es subdural porque está debajo de la duramadre, que es la capa que recubre al cerebro. “A medida que vamos envejeciendo, el cerebro se achica, va disminuyendo el tamaño y entonces en esa membrana, en la meninge, en la que hay venas y arterias, imaginate que, cuando se achica el cerebro, esas venas van quedando como flotando, en vez estar de apretadas entre el cerebro y la membrana”, describió.

Cualquier golpe, incluso menor, hace que esas venas se rompan, más aún por la fragilidad que adquieren con los años. Esto inicia un goteo -por eso se denomina “crónico”- y con el tiempo gana espacio y termina por afectar de alguna manera a la persona.

Mayo Clinic explica que la sangre se puede acumular en el tejido cerebral o debajo del cráneo, y ejercer presión en el cerebro. “Algunas lesiones en la cabeza, como las que causan sólo un período breve de pérdida del conocimiento, pueden ser menores. Sin embargo, un hematoma intracraneal puede ser mortal. Por lo general, requiere tratamiento inmediato. Esto podría incluir cirugía para extraer la sangre”, expresa.

Atentos a los síntomas

Cremaschi dijo que tal vez la persona continúe con su actividad normal pero al mes o mes y medio comience a tener síntomas. “Por eso, cada vez que hay una persona mayor que se golpea, se cae, se tropieza, lo primero que le decimos a todos es, vayan controlando los próximos semanas si hay alguna manifestación, como dolor de cabeza, parálisis de un brazo, de una pierna, dificultad en el habla, vaya en forma inmediata la guardia para descartar justamente el hematoma subdural crónico”, apuntó.

Dijo que en este sentido, la comunidad médica está cada vez más al tanto de esto y por eso actúa con rapidez ante el riesgo. Asimismo dijo que, ante la aparición de un síntoma hay que buscar atención con rapidez y, si no hay chance de una revisión inmediata, acudir a la guardia. En tanto, hay dos extremos, según refirió. Por un lado, puede romperse una arteria. Aunque es menos frecuente porque son más resistentes, cuando sucede, la pérdida de sangre es mucho mayor y requiere atención inmediata, ya que puede acumularse peligrosamente en 24 horas.

Por otro, hay algunos casos en que el goteo es muy ínfimo y, en vez de requerir una cirugía, como en la mayor parte de los casos, esto se reabsorbe. La identificación del cuando requiere diagnóstico por imágenes ya sea por tomografía o por resonancia, que es más precisa.

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Luis Brandoni

Luis Brandoni

“Generalmente se manifiesta por dolor de cabeza. Ahora la gente, por suerte, consulta más tempranamente y cualquier médico, con un antecedente de una persona de sesenta años para arriba, que está con dolor de cabeza, que no se le va, que nunca antes había tenido migraña, que está medio aletargado, somnoliento, y te dice, me caí hace un mes, vos inmediatamente le estás pidiendo la resonancia, y ahí se encuentra y no dejás que el hematoma se manifieste con una parálisis de la mitad del cuerpo como era lo que antes uno solía ver, cuando ya venía el paciente muy sintomático”, sostuvo Cremaschi.

Factores de riesgo para el hematoma subdural

Ciertas actividades pueden resultar de riesgo para tener un cuadro así para cualquier persona, como el uso de bicicleta o moto sin casco o ciertos deportes que pueden favorecer golpes en la cabeza si no se cuenta con protección, advierte la clínica.

Pero suma que, además de la edad, como uno de los principales factores de riesgo, también lo son:

  • Tomar aspirina u otros medicamentos anticoagulantes a diario.
  • Tener un trastorno por consumo de alcohol
  • Ciertas afecciones como nacer con arterias y venas mal conectadas y tener un vaso sanguíneo abultado en el cerebro, conocido como aneurisma. También aumentan el riesgo la presión arterial alta, los tumores y algunas enfermedades.

Por qué va en aumento

Una investigación publicada en la revista Universidad Médica Pinareña, editada en la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río, en Cuba, señala la tendencia al incremento de estos cuadros y su mayor incidencia en varones.

“Factores de riesgo para el hematoma subdural crónico”, tal su título, señala que debido a factores como el envejecimiento poblacional, se podría esperar que, en los próximos años, el hematoma subdural crónico se convierta en la patología neuroquirúrgica más frecuente.

En ese sentido, hacen referencia a datos de la Organización Mundial de la Salud, que señala que su incidencia se podría duplicar en las personas mayores de 65 años entre 2010 y 2050 debido a factores como el incremento de la expectativa de vida y el uso de fármacos antitrombóticos.

La mayor incidencia en hombres, es en una proporción de 3 varones por mujer con el diagnóstico. Los investigadores mencionan que su mayor incidencia en pacientes masculinos responde a causas multifactoriales modificables más que a una predisposición biológica inherente.

Cómo actuar con personas con demencia

Un desafío particular representan las personas con algún deterioro cognitivo o diagnóstico de demencia, una población cada vez más extendida teniendo en cuenta la mayor expectativa de vida. Justamente por lo mismo que estos cuadros de hematoma subdural son cada vez más frecuentes.

“Generalmente, la secuencia es así, la persona que por ejemplo puede tener Alzheimer, tiene setenta años y se cayó. Generalmente, te consultan primero por el golpe, porque se golpeó en la cabeza, quizás ese mismo día y ahí vos no le hacés una tomografía, vos ahí primero lo revisás. Lo usual es que el examen neurológico sea normal, eso es lo habitual”, relató. “¿Por qué? -continuó- por lo que explicamos, aunque esa venita se rompió hoy, eso va goteando y recién se va a manifestar después de varios días o semanas”.

En el caso de una persona con deterioro cognitivo, que quizás no puede decir que tiene dolor de cabeza o malestar, hay que advertir a la familia para que esté atenta a síntomas.

“Los signos de alarma son, que esté más dormido, que aumente el dolor de cabeza, que esté comiendo y se le caiga el cuchillo, que arrastre una pierna. Cuando pasa eso, a la guardia”, apuntó el médico.

Agregó que la intervención es quirúrgica y es una técnica muy sencilla. El asunto es que con las personas de mayor edad se incrementan los riesgos. “Como la gente ahora vive mucho más (...) cuando operás una persona de 80 años, si bien la técnica quirúrgica es muy sencilla, una persona de esa edad tiene un pulmón de 80 años, un corazón de 80 años y a veces el postoperatorio se complica”, analizó.

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