Pablo Chacón es una de las figuras más importantes de la historia del boxeo mendocino. Campeón del mundo y referente de varias generaciones, construyó una carrera que lo llevó desde una infancia marcada por las carencias hasta los escenarios más importantes del deporte internacional.
En una charla íntima con Laura Rez Masud para el ciclo "En La Cima" de Los Andes, "El Relámpago" repasa los sacrificios, las victorias, los golpes de la vida y cómo el boxeo se convirtió en la escuela que lo formó dentro y fuera del ring.
El campeón mundial asegura que, pese a todos sus logros, le quedó una cuenta pendiente: pelear en Las Vegas. Entre anécdotas y recuerdos, revive algunos de los momentos más inolvidables de su carrera, entre ellos el privilegio de haber conocido a Diego Armando Maradona.
Embed - "El boxeo fue mi secundaria y mi facultad porque me dio mundo". Pablo Chacón "En La Cima"
Pablo Chacón, un deportista que se hizo de abajo
La historia del ex campeón mundial comenzó en un contexto de extrema humildad. Su vínculo con el deporte nació a través de su padre, quien también había sido boxeador.
"Mi papá fue boxeador por allá por los años 50, 60, y yo quería ser boxeador como él de chiquito. Siempre me enseñaba", recordó.
Al hablar de aquellos años, Chacón describió una infancia atravesada por el trabajo y las necesidades básicas insatisfechas, aunque aclaró que nunca lo vivió como un drama.
Pablo Chacón En La Cima de Los Andes
"Nosotros fuimos muy pobres, yo me crié arriba de una carreta juntando cartones acá en el centro. De chiquito trabajando con mi papá, que era changarín. Vivíamos en un ranchito, en una casita muy humilde, donde no teníamos nada", contó.
Sin embargo, aseguró que esa realidad formaba parte de la normalidad de su entorno. "No era traumático para nosotros porque era lo que conocíamos, para nosotros era normal. Era normal tener que ir a buscar agua, no tener luz, crecer con candiles. Yo vengo de muy abajo, muy humilde, pero yo siempre fui feliz".
Mientras comenzaba a abrirse camino en el boxeo, también hizo un esfuerzo por completar sus estudios primarios. "Terminé la primaria de noche, a los 15 años, en la escuela Islas Malvinas. Salía de entrenar y a las siete entraba a la escuela. La hice de noche y terminé sexto y séptimo en un año".
El boxeo, la escuela de vida de Pablo Chacón
El gran cambio llegó cuando tenía apenas 17 años. Después de competir en dos campeonatos argentinos, fue convocado a la Selección Argentina y su vida dio un giro inesperado.
"Me costó la adaptación de irme a los 17 años, de vivir en Buenos Aires cuando no había ido a ningún lado. Extrañaba hasta a los perros, fue increíble el cambio", relató.
La velocidad con la que sucedieron los acontecimientos todavía lo sorprende. "De repente estaba laburando de albañil, de ayudante de plomero, andando en una carreta, y de repente me voy a un torneo a Buenos Aires. Vamos a dos torneos y en julio me llaman a la selección argentina, y en julio ya estaba viajando a Puerto Rico y República Dominicana".
Con el paso de los años, Chacón dimensionó el impacto que tuvo el deporte en su formación. "Nunca le tomé dimensión a todo, pero hoy digo: qué increíble. El boxeo fue mi secundaria, mi facultad, por así decirlo, porque me dio mundo, me dio conocimiento, el poder charlar, conocer distintas culturas, costumbres, idiomas que nunca estudié".