Los alimentos no seguros pueden provocar daños a la salud: 5 claves a tener en cuenta en casa

En el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, se convoca a tomar acciones a todos los intervinientes en la cadena de producción y control para garantizar su seguridad. Los consumidores tienen derecho a esperar que los alimentos que compran y consumen sean seguros y de alta calidad.

Los alimentos no seguros pueden provocar daños a la salud: 5 claves a tener en cuenta en casa

Los alimentos que no tienen las garantías de seguridad indispensables para el consumo, pueden conllevar riesgos para la salud. Es a lo que refiere el concepto de inocuidad de los alimentos, que es la ausencia –a niveles seguros y aceptables– de peligro en los alimentos que puedan dañar la salud de los consumidores.

En el marco del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, que es cada 7 de julio, se convoca a tomar acciones a todos los intervinientes en la cadena de producción y control para garantizar su seguridad y el compromiso de la población en su manipulación para garantizar el bienestar.

Los peligros transmitidos por los alimentos pueden ser de naturaleza biológica, química o física (como bacterias, virus o residuos de pesticidas, entre otros), explica el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Solo los alimentos inocuos satisfacen las necesidades alimentarias y contribuyen a que todas las personas tengan una vida activa y saludable. No existe seguridad alimentaria sin inocuidad de los alimentos”, afirma el Ministerio de Salud de Mendoza.

Los alimentos que no tienen las garantías de seguridad indispensables para el consumo, pueden conllevar riesgos para la salud. Es a lo que refiere el concepto de inocuidad de los alimentos, que es la ausencia –a niveles seguros y aceptables– de peligro en los alimentos que puedan dañar la salud de los consumidores.
Los alimentos que no tienen las garantías de seguridad indispensables para el consumo, pueden conllevar riesgos para la salud. Es a lo que refiere el concepto de inocuidad de los alimentos, que es la ausencia –a niveles seguros y aceptables– de peligro en los alimentos que puedan dañar la salud de los consumidores.

La inocuidad de los alimentos es el conjunto de condiciones y medidas necesarias durante la producción, almacenamiento, distribución y preparación de los alimentos para asegurar que, una vez ingeridos, no representen riesgo apreciable para la salud.

La cartera explica que asegurar la inocuidad de los alimentos es un tema de creciente interés para la salud pública y un derecho para todos los consumidores. Para cumplir con un control integral de la inocuidad de los alimentos, es necesario contemplar toda la cadena agroalimentaria y esto constituye una responsabilidad conjunta del gobierno, la industria y los consumidores.

Los consumidores tienen derecho a esperar que los alimentos que compran y consumen sean seguros y de alta calidad. Además de defender el bienestar de los consumidores, la inocuidad de los alimentos también es crucial para que los productores agrícolas puedan acceder a los mercados.

En tanto, los consumidores, como eslabón final de la cadena, tienen como responsabilidad cuidar que su preservación y/o almacenamiento y preparación sean idóneos para que el alimento adquirido no sea perjudicial. Todos somos responsables de la inocuidad de los alimentos

Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) son aquellas de carácter infeccioso o tóxico causadas por agentes que penetran al organismo por la ingestión de alimentos o agua y que crean una enorme carga económica y social sobre las comunidades y sus sistemas de salud.

Medidas a tomar para resguardar la inocuidad de los alimentos

Senasa destaca este concepto e informa acerca de las 5 claves para la inocuidad de los alimentos.

Separar alimentos crudos de cocidos: Usá equipos y utensilios diferentes (cuchillos, tablas de cortar) para manipular alimentos crudos. Conservá alimentos crudos y cocidos en recipientes separados.

Mantener los alimentos a temperaturas seguras: No dejes alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de 2 horas y enfriá lo más pronto posible los alimentos cocidos y perecederos. No descongeles alimentos a temperatura ambiente.

Cocinar completamente: Especialmente carnes rojas, pollos, pescados y huevos. Herví sopas y guisos. Para carnes rojas y pollos, cuidá que no queden partes rojas en su interior. Recaliente completamente la comida cocinada.

Carne cruda. Falta de cocción de las hamburguesas, principal riesgo de contraer SUH (Marcela Marbián/Archivo).
Carne cruda. Falta de cocción de las hamburguesas, principal riesgo de contraer SUH (Marcela Marbián/Archivo).

Usar agua y materias primas seguras: Debe ser agua de red o estar potabilizada antes de ser consumida. Elegí alimentos frescos o procesados como la leche pasteurizada. Lavá las frutas y verduras, especialmente si se van a consumir crudas, y no utilices alimentos después de la fecha de vencimiento.

Mantené la limpieza: Lavate las manos con jabón entre 40 y 60 segundos antes y durante la preparación de alimentos, y después de ir al baño. Lavá y desinfectá todas las superficies, equipos y utensilios. Protegé alimentos y el área de la cocina de insectos, mascotas u otros animales.

Incorporar estas pautas básicas en la preparación y consumo de alimentos es clave para mantener la inocuidad de los alimentos y cuidar la salud pública.

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