La investigación sobre la muerte de Tamy determinó que el animal, del Ecoparque de Mendoza, no presentaba enfermedades infectocontagiosas ni zoonosis. Los estudios revelaron que sufrió un deterioro progresivo en distintos órganos, propio del desgaste fisiológico de sus 55 años de vida.
El 24 de junio de 2024, Tamy murió en el Ecoparque mendocino y de inmediato se llevó a cabo la necropsia, en la que participaron profesionales del establecimiento, veterinarios de la Universidad Juan Agustín Maza y especialistas independientes. También estuvieron presentes representantes de un santuario, un fotógrafo oficial y un patólogo, lo que garantizó transparencia en todo el procedimiento.
Según el documento elaborado por el Servicio de Veterinaria, el deceso se debió a un proceso crónico multisistémico. Los hallazgos principales fueron una nefropatía crónica severa con reemplazo fibroso del parénquima renal y cálculos de hasta 9 centímetros; una hepatopatía moderada a severa con congestión, y artrosis avanzada en cadera y carpos. El diagnóstico concluyó en nefritis crónica severa, hepatopatía congestiva y degeneración articular severa.
Tamy, el elefante asiático que falleció el pasado 24 de junio a los 55 años de edad.
El deceso de Tamy fue consecuencia de un “proceso crónico multisistémico”, reveló la autopsia.
Gentileza
Los estudios complementarios descartaron infecciones sistémicas activas. Los análisis microbiológicos detectaron bacterias comunes en vías respiratorias, pero sin relevancia clínica. Tampoco se hallaron Salmonella, Shigella ni micobacterias. Las pruebas histopatológicas confirmaron fibrosis renal e inflamación crónica, mientras que las serologías dieron negativo para brucelosis y leptospirosis.
Tamy había llegado al entonces Zoológico de Mendoza en 1984, tras haber sido parte de un circo. En los últimos años, la Dirección de Biodiversidad y el Ecoparque, junto con la Fundación Franz Weber, preparaban su traslado a un santuario en Brasil, como ocurrió con otros ejemplares. Por su historia y su edad, el caso siempre fue considerado complejo.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, señaló que la noticia fue un golpe duro para el equipo que lo acompañaba diariamente. “Anhelábamos verlo disfrutar en el santuario, pero su edad y su estado lo hicieron más difícil”, expresó.