El Mundial 2026 está en marcha y la pasión futbolera de los argentinos se juega en todos lados. La Selección argentina va otra vez por el sueño y cualquier estrategia vale entre los hinchas para hacer fuerza por el triunfo.
Una encuesta desnudó cuánto ponen en juego por la Selección. El 11% confiesa los desopilantes rituales para esquivar a los amigos que “traen mala suerte”.
El Mundial 2026 está en marcha y la pasión futbolera de los argentinos se juega en todos lados. La Selección argentina va otra vez por el sueño y cualquier estrategia vale entre los hinchas para hacer fuerza por el triunfo.
Un estudio de Booking.com, consultó a los hinchas viajeros sobre sus cábalas y le puso números y color al fanatismo: 3 de cada 10 argentinos usan la misma camiseta para ver todos los partidos como parte de sus cábalas futboleras cuando viajan para ver a su equipo. La tradición de repetir ropa, lugar, compañía o rituales antes de cada encuentro forma parte de una costumbre profundamente arraigada entre los hinchas.
Según los relatos, no importa el calor o el frío, no se cambia, no se lava y está presente cada vez que el equipo sale a la cancha.
De acuerdo con la Encuesta sobre Viajes Deportivos 2026 de Booking.com, la plataforma de reservas de consumos turísticos, esta situación se refleja tanto en los que pueden viajar a ver los partidos como en los que lo ven desde sus casas.
“Podríamos escribir un libro con anécdotas de argentinos viajando por el mundo para asistir a un partido de fútbol, pero creo que la frase “Argentina no lo entenderías”, es una buena forma de explicarlo todo”, apuntó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina.
La investigación fue realizada con viajeros de 18 años o más, que viajaron por placer ,dentro de su país o al extranjero, en los últimos 12 meses y que demostraron interés en los deportes. En total, se entrevistó a 6.000 personas en seis mercados: Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos y México. El relevamiento fue realizado en abril de 2026.
De allí se desprendió que otro de los rituales es evitar a los amigos que consideran que traen mala suerte para ver los partidos. En tanto, para quienes buscan viajar para ver los partidos, todo vale con tal de lograr el objetivo, aunque el bolsillo no acompañe.
“No sabés, justo hoy no puedo…”, “Viste que hace mucho frío, mirá si llueve…” Estas son algunas de las excusas que ponen los argentinos para evitar a aquellos amigos denominados “mufa” que traen mala suerte a la hora de ver los partidos. Es lo que admitió un 11% de los consultados. Aunque ninguno de los que contestó aseguró ser uno de ellos.
Quienes viajan a ver los partidos gastan más de lo planificado, venden objetos personales para poder hacerlo y realizan escalas imposibles con tal de estar presentes en los estadios donde juega su equipo.
Para miles de viajeros apasionados por el deporte, asistir a un encuentro en vivo se transforma en una prioridad absoluta, capaz de modificar rutinas, reorganizar agendas y hasta llevarlos a tomar decisiones extremas con tal de no perderse la experiencia.
La pasión por el deporte es prioridad, ya que un 33% estaría dispuesto a resignar tiempo de estudio para asistir a partidos, mientras que un 37% buscaría alternativas laborales, como realizar tareas de manera remota, para combinar responsabilidades con la posibilidad de viajar.
No hay imposibles para llegar al destino, un 39% de la hinchada argentina afirma que no tiene inconvenientes en realizar varias conexiones aéreas o terrestres y también aseguran que resignarían confort durante el viaje con tal de llegar al evento deportivo.
El presupuesto también se vuelve flexible cuando la pasión entra en juego. Más de la mitad de los viajeros argentinos (52%) reconoce que haría un esfuerzo económico extra para poder ver los partidos en vivo. Para algunos, incluso, la creatividad financiera aparece como aliada: un 15% asegura que compartiría hospedaje, incluso con desconocidos, para reducir costos y concretar el viaje.
“Y hay argentinos que reescriben el significado de la pasión e irían todavía más lejos”, destaca el informe. ¿Se vende el auto, la bici o la heladera? Un 13% está dispuesto a vender objetos personales o incluso familiares para poder asistir a un encuentro.
“Está claro que el fútbol despierta en los argentinos una pasión única, atravesada por cábalas, rituales, previas, reuniones con amigos y familiares, asados, picadas y mucho más. Y para quienes tienen la posibilidad de viajar para acompañar al equipo, la creatividad también juega su partido: desde conexiones inverosímiles y hospedajes compartidos hasta el uso de millas, descuentos y beneficios, todo vale con tal de estar presentes y alentar al equipo”, destacó Gutiérrez.