El juicio contra Agostina Páez, la abogada argentina acusada de realizar gestos racistas dentro de un boliche en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, comenzará este martes.
Agostina Páez enfrenta una dura imputación en los tribunales de Río de Janeiro por haber tratado de "monos" a los brasileños.
El juicio contra Agostina Páez, la abogada argentina acusada de realizar gestos racistas dentro de un boliche en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, comenzará este martes.
Fuentes del caso informaron que la parte acusatoria, la fiscalía y la querella expondrán sus conclusiones en la primera audiencia en el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte.
Hace ya dos meses, Páez se encuentra detenida con prisión domiciliaria por tres hechos de injuria racial, un delito que forma parte del marco legal antirracista del país carioca, mientras que la querella pidió 15 años de condena.
El conflicto que derivó en su detención se originó, según la versión de la imputada, por una discusión sobre una cuenta mal cobrada mientras vacacionaba con amigas.
La joven santiagueña de 29 años, representada por la letrada Carla Junqueira, consignó que se retiró del lugar a los gritos tras un cruce con los mozos, pero su gesto discriminatorio quedó registrado en un video que se volvió viral y sirvió como prueba fundamental para la justicia brasileña.
En un video que publicó en sus redes sociales, la acusada consideró el hecho como “una reacción muy grave” y añadió: “Por eso quiero pedir disculpas públicamente, algo que quería hacer anteriormente y, por recomendación de mi defensa anterior, no lo hice”.
La Constitución brasileña considera al racismo un delito imprescriptible y no excarcelable bajo fianza, de allí que la joven siga retenida y no pueda volver a Argentina.
En diálogo con LN+, Mariano Páez, papá de Agostina, contó que viajó a Brasil para acompañar a su hija en la audiencia clave y alertó sobre el estado emocional de la acusada como “una depresión profunda”.
“No tengo apoyo del Gobierno ni de Santiago del Estero, nadie se comunicó”, reclamó.
En ese sentido, explicó que solo mantuvo contacto con la Cancillería, que le confirmó estar al tanto del caso, pero sin capacidad de intervención directa.