Este martes 24 comenzará en Brasil el juicio contra la abogada argentina Agostina Páez detenida por haber realizado gestos racistas dentro de un boliche en Río de Janeiro. El hecho quedó registrado en video y generó fuerte repercusión en las últimas semanas.
La imputada de 29 años llega al proceso con prisión domiciliaria en el país vecino y enfrenta cargos por injuria racial durante una discusión con empleados del bar, un delito que en ese país contempla penas de hasta 15 años de cárcel y no admite excarcelación.
Fuentes del caso informaron que la parte acusatoria, fiscalía y querella expondrán sus conclusiones en la primera audiencia en el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte.
Video incriminatorio contra la abogada
El conflicto que derivó en su detención se originó, según la versión de la imputada, por una discusión sobre una cuenta mal cobrada mientras vacacionaba con amigas.
La joven de 29 años, representada por la letrada Carla Junqueira, consignó que se retiró del lugar a los gritos tras un cruce con los mozos, pero su gesto discriminatorio quedó registrado en un video que se volvió viral y sirvió como prueba fundamental para la justicia brasileña.
En un video que publicó la oriunda de Santiago del Estero en sus redes sociales consideró el hecho como “una reacción muy grave” y añadió: “Por eso quiero pedir disculpas públicamente, algo que quería hacer anteriormente y, por recomendación de mi defensa anterior, no lo hice”.
Agostina Páez denunció amenazas
Páez se encuentra retenida en Brasil desde enero, tras protagonizar un altercado en un bar donde fue filmada cuando realizaba gestos que simulaban ser un mono frente a los empleados del establecimiento. La joven permanece monitoreada con una tobillera electrónica y tiene prohibido abandonar el país.
No obstante, recientemente denunció que recibió amenazas a través de redes sociales, con insultos en varios idiomas y amedrentamientos directos: “Cuidado en caminar sola”, “sudaca muerta de hambre” y “ojalá que te maten”, son algunos de los textos.
El conflicto que derivó en su detención se originó, según la versión de la imputada, por una discusión sobre una cuenta mal cobrada mientras vacacionaba con amigas. Páez relató que se retiró del lugar a los gritos tras un cruce con los mozos, pero su gesto discriminatorio quedó registrado en un video que se volvió viral y sirvió como prueba fundamental para la justicia brasileña.