Era trabajadora sexual, abandonó para seguir su pasión y ahora es futbolista profesional: “Me sentí viva de vuelta”

Tiziana Lezcano, oriunda de La Matanza, atravesó diferentes dificultades en su vida, pero su apasionado amor por el fútbol la mantuvo en pie. “No extraño nada de esa época (...) Ahora sí soy feliz”, confesó la bonaerense de 31 años.

Era trabajadora sexual, abandonó para seguir su pasión y ahora es futbolista profesional: “Me sentí viva de vuelta”
Para Tiziana Lezcano, una jugadora oriunda de Rafael Castillo, el fútbol fue una constante en cada momento de sus 31 años de vida que debió relegar a causa de otros factores. Foto: Agustina Ribó - TN

Argentina es reconocida internacionalmente por su identitaria comida, el apasionado tango y, especialmente, por el amor al fútbol. Y es que, este deporte no es solo eso para los gauchos, también es alegría, es euforia y, en ocasiones, un escape de los problemas del día a día.

Para Tiziana Lezcano, una jugadora oriunda de Rafael Castillo, el fútbol fue una constante en cada momento de sus 31 años de vida que debió relegar a causa de otros factores. Sin embargo, en la actualidad, la bonaerense logró firmar con un club deportivo un contrato como jugadora semiprofesional. “Si no hacés lo que verdaderamente te gusta te sentís vacía”, aseguró en una entrevista con el medio TN.

Como la mayoría de los amantes del fútbol, Tiziana comenzó a jugar de muy chica. A los 8 años, sus padres la llevaban al club Deportivo Paraguayo -ubicado a pocas cuadras de su casa en la localidad bonaerense de La Matanza- donde comenzó a desarrollar sus habilidades.

“En la cancha me defino como una guerrera que no le gusta dar una pelota por perdida. Me gusta ir fuerte, me gusta atacar. Que el grupo tenga una intensidad. Me defino una piba que siempre va para adelante”, expresa Tiziana sobre su forma de juego.

“No extraño nada de esa época (como trabajadora sexual). Los lujos a veces, pero la realidad es que soy feliz hasta tomando unos mates con mis amigas. Me di cuenta de eso. La madurez que estoy teniendo ahora es gigante, el fútbol me hace feliz. Ahora sí soy feliz”, remarca.
. Foto: Instagram - @tizianalezcano3
“No extraño nada de esa época (como trabajadora sexual). Los lujos a veces, pero la realidad es que soy feliz hasta tomando unos mates con mis amigas. Me di cuenta de eso. La madurez que estoy teniendo ahora es gigante, el fútbol me hace feliz. Ahora sí soy feliz”, remarca. . Foto: Instagram - @tizianalezcano3

A lo largo de su vida debió enfrentar problemas que se encontraban fuera del campo de juego cuando comenzó a descubrir que no se identificaba con el género que le fue asignado biológicamente y a cuestionar su orientación sexual.

Según informó al mencionado medio, uno de sus primeros recuerdos fue que su madre no la dejaba jugar a ser el Power Ranger rosa: “Se enojaba. Y en el jardín también me costaba representar ese color”. “Mi papá no me decía nada en ese momento, pero mi mamá sí, se enojaba mucho y me castigaba, no me dejaba que me suelte, digamos. En ese momento el castigo era no mirar la tele o dejar de comer ciertas cosas”, continúa.

Por este motivo, Tiziana debía dividirse entre quién quería ser y quién debía ser para evitar sufrir acoso o rechazos. “Mi paso por la adolescencia fue difícil, porque yo siempre supe lo que me gustaba. Siempre supe lo que quise ser y me costaba mucho, porque tenía que aparentar algo que no era. Tenía novia y hacía como que me gustaban mucho las chicas, porque si no hacía eso mis compañeros me miraban de otro modo”, cuenta Tiziana.

Respecto a su relación con el fútbol, precisó que se veía en cierta forma obligada a ser “muy masculina” para poder jugar con sus compañeros. “En ese momento el fútbol femenino no existía. Las nenas no podían jugar porque directamente era ir contra las reglas”, indica.

Tiziana Lezcano: “salí del closet dos veces”

Durante la adolescencia, Tiziana tuvo relaciones amorosas con mujeres, pero reconoció que estos vínculos eran “una pantalla” para ocultar su orientación sexual. Una vez que se sintió la confianza y fortaleza para contarlo, se abrió con su padre: “Estábamos en su taller mecánico y le dije ‘papi, me gustan los chicos’. Tuve que salir del clóset. Él me abrazó y me dijo ‘si vos sos feliz, yo también soy feliz, y lo demás no importa’. Él se puso a llorar y yo también, porque fue muy emocionante”.

No obstante, con su madre fue un poco más difícil al comienzo, ya que la mujer solo respondió: “Acá te haces el hombrecito”.

“A los 20 me separé de un novio que era heterosexual. Él me dijo que no podía tener nada conmigo porque quería armar una familia y su papá no lo iba a dejar. Me rompió el corazón. Hablé con mi mejor amigo y le dije que quería ser una chica trans”, relató la jugadora sobre cómo tomó la decisión de llevar a cabo su transición.

“Me emociona de mí el crecimiento que tuve y la vida que estoy teniendo", expresa Tiziana. Foto: Instagram - @tizianalezcano3
“Me emociona de mí el crecimiento que tuve y la vida que estoy teniendo", expresa Tiziana. Foto: Instagram - @tizianalezcano3

“Tenía 21 años. La modificación fue difícil porque yo entrenaba mucho, iba al gimnasio, y me costó. De pronto era un oso que tenía que salir a la calle con una remera cortita y una minifalda. Luego, con las hormonas, mi cuerpo fue cambiando. Cuando me dejé el pelo muy largo me sentí una reina”, precisó la bonaerense.

Pese a su alegría, tuvo una vez más conflictos en la relación con su madre, ya que Tiziana debió “salir dos veces del closet” y su progenitora la echó de la casa por una semana. Por fortuna, al poco tiempo pudo regresar, cuando la mujer la llamó para contarle que le había comprado maquillaje.

Antes de ser futbolista, Tiziana debió ejercer como trabajadora sexual

“Mi viejo tuvo un accidente, una fractura expuesta de tibia y peroné. La comodidad en ese tiempo se me cortó un poco. Y salir a trabajar siendo trans era difícil, porque intenté buscar laburo, no lo voy a negar, pero ya no era lo mismo”, recordó.

Previo a la tragedia que sufrió su padre, Tiziana se había alejado del fútbol porque “con los pibes del barrio era imposible. Imaginate ser una chica trans y querer ir a jugar con ellos. Me dieron vuelta a la cara”.

Como consecuencia, la futbolista ejerció el trabajo sexual por un año para poder solventar los gastos necesarios. “Nunca había laburado sexualmente ni nada, pero vi beneficios con los que podía ayudar a mi familia y también podía ayudarme a mí”, reconoció.

“Lo más duro de toda esa etapa fue estar con hombres con los que no quería estar. Que no me gustaban. Me sentía un objeto y era muy feo, por más que había plata. Te pueden dar mucha plata, pero ser un objeto es como que te sentís sucia”, lamentó la futbolista de 31 años.

Durante esa época, Tiziana ganaba alrededor de USD 1000 por mes, pudo mudarse a un departamento y se operó los pechos, “que es algo muy bueno porque es parte de la feminidad”, asegura.

Algún tiempo después, Lezcano dejó de trabajar cuando recibió la triste noticia de que su madre fue diagnosticada con cáncer. A partir de ese momento, la ayudó a atravesar la enfermedad y se quedó a su lado.

Tras su muerte, la futbolista sintió un vació que era difícil de llenar: “Era un vacío enorme que sentía en ese momento, hasta que me dijeron de jugar en barrio con chicas y volver al fútbol. Arranqué en un club que se llama Rocamora, que me abrió las puertas y me dijo que podía ir a entrenar. Me sentí viva de vuelta”, remarcó.

Más tarde, una amiga le propuso que se anotara en una prueba de Club Ferro Carril Oeste para seguir creciendo en el deporte. “Hablé con una persona del club y le dije que era una chica trans. Me contestó que fuese igual. Recuerdo que era una prueba de 40 chicas y al final quedamos tres. Estaba muy contenta porque me iban a fichar”, relató.

Afortunadamente, el sueño de Tiziana comenzó a tomar forma y, tras firmar un contrato semiprofesional que le permite obtener un salario que “le alcanza para vivir”, la bonaerense pudo dedicarse completamente al fútbol.

Tiziana Lezcano firmó un contrato semiprofesional con el club Ferro Carril Oeste. Foto: Instagram - @tizianalezcano3
Tiziana Lezcano firmó un contrato semiprofesional con el club Ferro Carril Oeste. Foto: Instagram - @tizianalezcano3

No extraño nada de esa época (como trabajadora sexual). Los lujos a veces, pero la realidad es que soy feliz hasta tomando unos mates con mis amigas. Me di cuenta de eso. La madurez que estoy teniendo ahora es gigante, el fútbol me hace feliz. Ahora sí soy feliz”, remarca.

Ahora, Tiziana cuenta que vive con tranquilidad y sin temores: “Las chicas me aceptan tal cual soy. Nos hacemos chistes, nos cargamos y hay muy buena química. Incluso le cuento muchas anécdotas de mi etapa anterior. Ellas se mueren de risa”.

“Me emociona de mí el crecimiento que tuve y la vida que estoy teniendo. Respecto a mi pasado, creo que quedó todo atrás. No me importa el qué dirán. La gente es libre de opinar lo que quiera. Y no me da vergüenza decir todo lo que viví, porque hoy en día estoy viviendo cosas hermosas”. concluyó la deportista.

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