Encuesta: baja la cifra de gente que dice conocer a alguien que consume Cannabis en Mendoza
Así lo relevó un informe de la consultora Demokratia. Lo mismo sucede con quienes conocen a alguien que tiene plantas, mientras que 90% dice desconocer sobre el cultivo legal.
Una encuesta realizada en Mendoza quiso conocer la percepción de la gente en cuanto al consumo de cannabis.
También se observa una notoria baja entre las personas que dicen conocer a alguien que tenga plantas de marihuana. Para un referente del sector, se trata de una especie de ocultamiento o negación debido a los prejuicios por nuevos giros discursivos respecto al tema.
El relevamiento fue llevado a cabo por la consultora Demokratia y concluyó que 18,86% de los consultados dijeron conocer a alguien que consume marihuana.
Este indicador expresa un notorio descenso respecto de dos relevamientos anteriores realizados por la agencia, en 2023 y 2024, y marca una reducción a menos de la mitad de quienes lo aseguraban el año pasado.
En diciembre de 2024 respondió que conocían a alguien que consumía marihuana, 55,38% de la muestra; en tanto, en noviembre de 2023 habían sido 34,90%.
Consumo en la mediana edad
El trabajo se realizó en el Gran Mendoza y abarcó 712 entrevistas a una población de más de 16 años. El relevamiento se llevó a cabo de manera presencial entre el 9 y el 13 de diciembre.
Cannabis
Una encuesta realizada en Mendoza quiso conocer la percepción de la gente en cuanto al consumo de cannabis en la provincia. El resultado dio cuenta de un cambio de tendencia: luego de un ascenso se observó un marcado descenso en la proporción de personas que dice conocer a alguien que consume.
La proporción de quienes dicen conocer a alguien con este consumo es mayor entre los varones que entre las mujeres. Entre los primeros alcanza al 22,70%, mientras que entre las segundas lo aseguraron 15,20%.
Otro dato que revela el abordaje es que el consumo parece ser mayor entre las personas de mediana edad: esto abarca a quienes tienen entre 45 y 65 años, entre quienes lo sostuvieron 2 de cada 10.
Aunque el dato se refiere a personas que conocen a quienes consumen, se puede suponer que se refieren a su círculo más cercano y por lo cual hay una alta probabilidad de que una buena proporción se encuentre en la misma franja etaria.
Entre quienes tienen entre 45 y 54 años, 20% aseguró conocer a alguien que consume marihuana mientras que entre quienes tienen entre 55 y 65, lo afirmó 22%.
La proporción de gente que dice conocer a alguien con este consumo baja en el resto de las edades: es de 11% entre quienes tienen entre 16 y 30 años, de 18% entre quiénes tienen entre 31 y 44 y de 16% entre los mayores de 65 años.
Más presencia entre quienes tienen menos formación
Otro dato que se toma en cuenta en el análisis es el nivel de formación de las personas que participaron de la muestra. De allí surge que a menor nivel de estudios alcanzado es mayor la proporción de quienes dicen conocer a alguien que consume. Entre quienes tienen hasta primaria completa lo afirmó 16,67%, entre quienes tienen hasta secundaria completa lo hizo 19,45%, mientras que entre quienes accedieron a formación terciaria o universitaria completa o incompleta lo sostuvo 11,76%.
Plantas de Cannabis
Otro aspecto que llama la atención es que también fueron menos los que dijeron conocer a alguien que tiene plantas de marihuana, proporción que, igual que sucede con las personas que consumen, también bajó a la mitad en 2 años.
Si bien en diciembre de este año 11,99% aseguró conocer a alguien que cultiva, la proporción viene en descenso desde noviembre de 2023 cuando había sido 21,55%, y que luego bajó al 17,65%, en diciembre de 2024.
En este caso también es mayor la proporción en la mediana edad con una mayor presencia de la franja etaria entre 55 y 65 años.
Cannabis
Una encuesta realizada en Mendoza quiso conocer la percepción de la gente en cuanto al consumo de cannabis en la provincia. El resultado dio cuenta de un cambio de tendencia: luego de un ascenso se observó un marcado descenso en la proporción de personas que dice conocer a alguien que consume.
Entre quienes fueron consultados y tienen esa edad, 17,11% dijo conocer a alguien que tiene plantas. Entre los mayores de 65 la proporción fue de 14,33% mientras que entre quienes tienen 31 y 54 años la proporción rondó el 11%. Quienes menos dijeron conocer personas que tengan plantas fueron los más jóvenes: entre los 16 y los 30 años lo afirmó 6% de los consultados.
En este caso, otra vez volvió a presentarse una mayor proporción entre quienes tienen menor nivel de formación. Entre quienes tienen hasta primaria completa 18,50% dijo conocer a alguien que cultiva, entre quienes tienen hasta secundaria completa, 11,80% y bajó a 6% entre quienes cursan o concluyeron sus estudios a nivel superior.
Desconocimiento sobre el cultivo legal
También resulta llamativa la proporción de quienes aseguraron desconocer que se puede cultivar marihuana de manera legal: 9 de cada 10 consultados dijeron que no lo sabían. El dato sorprende si se tiene en cuenta que el cannabis medicinal, su legislación y la creación de registros, son temas que están en la agenda pública los últimos años. Esto en particular en Mendoza, donde el gobierno está dando un fuerte impulso al sector y su regulación.
Detalla el funcionamiento del Registro Provincial del Cannabis y Cáñamo Industrial, al que obligatoriamente deben inscribirse personas físicas y jurídicas que deseen cultivar con fines medicinales, terapéuticos o paliativos del dolor. Allí se prevén diferentes categorías, como autocultivadores, terceros cultivadores y asociaciones civiles o fundaciones.
Entre otras cosas, se regulan los permisos para la producción, procesamiento, comercialización y servicios logísticos relacionados con el cannabis medicinal y el cáñamo industrial.
Discursos sobre el Cannabis
Gonzalo Astorga, presidente Hemp Garden, una asociación civil de cultivadores de cannabis que desarrolla productos medicinales planteó un contexto nacional y provincial disímil en materia cannábica-cañamera.
Señaló que Mendoza avanza en legislación orientada a regular la actividad, acelerar procesos y ganar autonomía. Pero por el contrario, “Nación muestra un aparente retroceso en la definición de líneas de trabajo, que se manifiesta en la remoción o reemplazo de funcionarios a cargo de áreas clave, la reorganización de dependencias y tareas previamente asignadas, el silencio en los canales de comunicación institucional dispuestos a tal fin e incluso, en ocasiones, la persistencia de un discurso criminalizante y sesgado”, analizó.
Aseguró que a nivel nacional se cuestiona aspectos del régimen Reprocann de gestiones anteriores, pero lo hace con escasa profundidad y sin un abordaje integral. En ese mismo sentido, planteó un “percibido retroceso hacia la criminalización”.
Para el referente, estos discursos impactan en el imaginario social y su percepción sobre el tema. Por todo esto, es que Astorga parece conjeturar que no hay un retroceso en el consumo sino una tendencia al ocultamiento. “El estudio pone de manifiesto que el acceso a información clara y comprensible constituye, quizás, el primer insumo para una parte significativa de la población—potenciales usuarios— que no logra distinguir con precisión entre información, opinión y prejuicio, y que, al ser consultada, suele optar como camino más corto por el ocultamiento o la negación”, sostuvo