En el #8M, los varones también están invitados a reflexionar: qué es la “corresponsabilidad” en la crianza y cómo ser un papá “activo”

La participación de los varones en el entorno doméstico y en las tareas de cuidado está en agenda a partir de la inequitativa distribución respecto de las mujeres. Se darán una serie de talleres y charlas mañana en el marco del Día Internacional de la Mujer trabajadora.

Nuevas masculinidades. Desde hace un tiempo, los hombres, sobre todo jóvenes, cuestionan el modelo hegemónico de masculinidad
Nuevas masculinidades. Desde hace un tiempo, los hombres, sobre todo jóvenes, cuestionan el modelo hegemónico de masculinidad

En el marco del Día Internacional de la Mujer trabajadora, que se conmemora mañana, caben debates, reflexiones y aprendizajes que inevitablemente involucran a los varones (aunque para algunos sectores haya debate al respecto). Es que de nada sirve poner en agenda planteos y datos si no hay cambio de mentalidades, un aprendizaje que en términos de cambio cultural involucra a todos.

Parte de estos temas tienen que ver con la participación de los varones en el entorno doméstico y en las tareas de cuidado, que aunque con cambios, suelen tener un reparto desequilibrado que afecta las posibilidades, proyecciones y calidad de vida de las mujeres.

Así las cosas, en la provincia se realizan diversas actividades y esto no ha sido pasado por alto. Entre ellas, habrá una serie de talleres que invitarán a reflexionar sobre temas actuales que convocan a las mujeres pero, inevitablemente también a los varones. Son organizados por el Gobierno de Mendoza.

Sobre las mujeres recae la mayor parte del trabajo doméstico. Foto: La Voz
Sobre las mujeres recae la mayor parte del trabajo doméstico. Foto: La Voz

“Diálogos urgentes” es el nombre que se le ha dado a esta charlas que incuirán aspectos como Violencia Laboral, Políticas públicas y cuidados y Trata de personas: ofertas de trabajo engañosas.

Pero además, hay uno especialmente destinado a varones: Corresponsabilidad, asociado a la necesidad de un cambio de mentalidad y una distribución equitativa de tareas atribuidas socialmente a las mujeres, además de posicionarse en el marco de las nuevas masculinidades. En este punto, cabe señalar que también hay ganancia para padres e hijos en el establecimiento de un vínculo cercano, afectivo, libre, que rompe límites establecidos por estructuras anquilosadas y habilita conectarse más con la emocionalidad y ser un partícipe activo del crecimento de los chicos.

Qué es la corresponsabilidad parental

“La corresponsabilidad también se enseña” afirma en una publicación del Instituto de la Mujer de España. “La corresponsabilidad es el reparto equilibrado de las tareas domésticas y de las responsabilidades familiares, tales como su organización, el cuidado, la educación y el afecto de personas dependientes dentro del hogar, con el fin de distribuir de manera justa los tiempos de vida de mujeres y hombres”, detalla, algo sustancial para comprender de qué estamos hablando.

En Argentina, las mujeres duplican a los varones en las horas diarias dedicadas al cuidado de miembros del hogar. Ellas superan en 1,30 horas a sus pares en el tiempo destinado por día a las tareas domésticas, según datos de la primera Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2021) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El abordaje, que también realiza la DEIE en Mendoza y otros organismos, apunta a visibilizar las disparidades “invisibles” en cuanto al trabajo no remunerado. Esto refiere al universo doméstico y de cuidado de otras personas dependientes que suele recaer mayormente sobre las mujeres.

Pese a los cambios que ha habido los últimos años en cuanto a una mejor distribución, sigue siendo desequilibrado en la mayoría de los casos.

Las mujeres participan en el trabajo no remunerado - que no persigue fines de lucro- en mayor proporción: el 91,7% realiza trabajo doméstico, de cuidado o de apoyo a otros hogares o voluntario, mientras que, en el caso de los varones, lo hace el 75,1%. Pero además, las horas deseadas a tal fin son dispares: las mujeres dedican un promedio de 4,06 horas diarias mientras que los varones dedican 2,38 horas. En tareas de cuidado ellas casi lo duplican: dedican 6,07 horas versus las 3,30 horas que dedican ellos.

Esto implica que las mujeres tienen doble y hasta triple jornada laboral si hay hijos o personas a cargo. La situación se viene poniendo en evidencia hace tiempo ya que tradicionalmente se ha asignado este rol a las mujeres atribuyéndose el deseo de hacerlo en nombre del amor. Pero no ha sido gratis: tiene impacto en múltiples aristas, esencialmente en las posibilidades de inserción y desarrollo laboral de las mujeres, lo que las deja muchas veces excluidas a puestos de menor calidad o peor pagos. Además, y solo haciendo un resúmen, hay que hablar de la “pobreza de tiempo” que implica la dificultad de contar con las horas para otras cuestiones como la atención de la salud, un descanso adecuado, formación y ni hablar del ocio y el plano social.

“La participación de las mujeres en el mercado laboral no tiene un correlato al interior de los hogares en cuanto a que los varones tomen un rol en las responsabilidades domésticas, se sigue pensando el varón como proveedor y las mujeres en la casa”, dijo Gabriela Marzoretto, doctora en Ciencia Política y especialista en participación laboral femenina y políticas de cuidado en una nota con Los Andes. Se considera pobre a quien tiene menos de 60% del tiempo que le queda luego de cumplir con el trabajo remunerado para el ocio. Se contemplan las 168 horas que tiene una semana, menos 55 horas para trabajar (sumando el traslado) y unas 49 horas para dormir 7 por noche.

Qué implica la corresponsabilidad parental

Unicef da algunos parámetros al respecto. Para empezar comienza por el principio: “La paternidad es la relación que los hombres establecen con sus hijas e hijos en el marco de una práctica compleja en la que intervienen factores sociales y culturales, que además se transforman a lo largo del ciclo de vida”.

Nuevas masculinidades... Sensibilidad como atributo
Nuevas masculinidades... Sensibilidad como atributo

En este marco, señala como parte de este vínculo saludable, tener una relación afectuosa e incondicional con él o ella, mantener una relación que vaya más allá de proveerle económicamente y brindar una crianza respetuosa: cuidar, criar y educar con buen trato y mantener un clima de diálogo y respeto con la madre y la familia.

Ser un papá activo es:

-Ser partícipe del cuidado diario, la crianza y la estimulación de tu hijo o hija.

-Ser corresponsable de la crianza, compartiendo con la mamá las tareas domésticas y cuidados, tales como: alimentar, vestir, pasear, hacer dormir, jugar, bañar y enseñar a tu hijo o hija.

-Estimular el desarrollo de tu hijo o hija en cada etapa de su vida.

- Tener una relación afectuosa e incondicional con él o ella.

- Criar de manera respetuosa, poniendo límites con buen trato. * Ser un papá presente implica proveer económicamente, pero es mucho más que eso.

Las charlas

Por eso, es que este tema aparece en el estado de temas a abordar en “Diálogos urgentes”, organizados para mañana. Otro de los encuentros estará a cargo de Virginia Alonso y será sobre “Cuidados y autonomía económica. El rol del Estado”.

La invitación es para mañana a las 9 en Espacio Le Parc.

Está abierta a todo público y hay que inscribirse previamente a través de un formulario. Se puede acceder aquí.

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