Durante años, la palabra “bacterias” generó una reacción inmediata de rechazo. La mayoría de las personas las asociaba con enfermedades o infecciones. Sin embargo, en las últimas décadas la ciencia modificó por completo esa mirada. Hoy se sabe que el cuerpo humano convive con una enorme cantidad de microorganismos que cumplen funciones esenciales para la salud.
El neurólogo y referente en salud y bienestar, Conrado Estol, que reúne más de un millón y medio de seguidores en redes sociales donde difunde información médica, lo explicó muy bien con una frase que sorprende a muchos: “Tenés 1.5 kg de bacterias, virus y parásitos en tu panza que son buenísimos”.
Qué es la microbiota intestinal y por qué es importante para el organismo
Lejos de ser un problema, ese conjunto de microorganismos forma parte de lo que la medicina denomina microbiota. Se trata de un ecosistema complejo que habita principalmente en el intestinoy que participa en múltiples procesos del organismo.
“Dentro de nuestro cuerpo vive un universo invisible. Millones de bacterias, virus y microorganismos que forman lo que hoy llamamos microbiota”, explica Estol.
Durante mucho tiempo, la medicina creyó que las bacterias eran enemigas del organismo. Sin embargo, el conocimiento científico cambió esa idea. “Durante muchos años pensamos que las bacterias eran simplemente enemigas. Hoy sabemos que muchas de ellas son aliadas indispensables para la salud”, señala el neurólogo.
Las funciones de la microbiota: digestión, defensas y conexión con el cerebro
Los especialistas destacan que estos microorganismos cumplen tareas fundamentales para el funcionamiento del cuerpo. “La microbiota ayuda a digerir alimentos, producir vitaminas y regular el sistema inmunológico. Incluso participa en la comunicación entre el intestino y el cerebro”, detalla Estol.
Este vínculo entre el intestino y el sistema nervioso es uno de los temas que más interés genera en la investigación médica actual. Cuando ese ecosistema está equilibrado, el organismo responde mejor a distintos estímulos y procesos. “Cuando este ecosistema está en equilibrio, nuestro organismo funciona mejor”, resume el especialista.
El estómago y los intestinos cuentan con infinidad de nervios, que los vuelve órganos especialmente sensibles al estrés y la ansiedad. / Foto: 123rf.
Qué factores pueden dañar la microbiota intestinal
El problema aparece cuando ese equilibrio se rompe. Diversos hábitos cotidianos pueden alterar la composición de la microbiota y afectar su funcionamiento.
“El estrés crónico, el exceso de alimentos ultraprocesados, la falta de sueño o el uso innecesario de antibióticos pueden alterar ese equilibrio”, advierte Estol.
Por eso, cuidar ese mundo microscópico también implica cuidar la salud general del organismo. “Cuidar la microbiota es, en parte, cuidar todo el organismo. Porque la salud no depende solo de nuestras células… también depende de los trillones de microorganismos que viven con nosotros”, cerró.
jugo de apio
El apio contiene fibra, potasio y antioxidantes naturales que favorecen la eliminación de sustancias en el cuerpo.