Pensar qué cocinar al mediodía, todos los días de la semana, puede convertirse en un desafío doméstico. Entre el trabajo y la rutina, el almuerzo termina resolviéndose con lo primero que aparece en la heladera. Pero con un poco de organización se pueden armar platos caseros, saludables y con pocos ingredientes, sin pasar horas en la cocina.
La clave está en elegir preparaciones prácticas, con productos que se consiguen fácilmente en cualquier supermercado o verdulería. Huevos, verduras, pollo, arroz o atún pueden transformarse en platos completos si se combinan bien.
Además, muchas de estas recetas sirven para llevar en un tupper al trabajo o para preparar de más y resolver otra comida.
Estas cinco ideas están pensadas para una semana completa de almuerzos simples, livianos y rápidos. No requieren técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar, y se preparan en pocos pasos.