En la calle Patricias Mendocinas, entre Godoy Cruz y General Paz, de la Ciudad de Mendoza, hay un rubro que destaca por sobre otros, con locales luminosos y reuniones en la vereda: las barberías. Con cerca de 8 locales a lo largo de la cuadra, la expansión de este negocio convirtió la zona del centro mendocino en un lugar de encuentro, estética y tendencias.
La concentración de barberías, una al lado de la otra, en la misma cuadra intensifica la competencia, pero también fortalece los vínculos y los códigos entre colegas. Diferentes barberos dialogaron con Los Andes y contaron cómo se da esta convivencia y cuáles son los mayores desafíos que atraviesan diariamente.
Captar clientes al paso
Asmed tiene 25 años y trabaja como barbero en uno de los locales de la calle Patricias. Si bien aclara que el servicio de barbería es el que más se ofrece, realiza trabajos tanto para hombres como para mujeres, que van desde cortes de pelo, color, decoloración y tratamientos.
En esta línea, comenta cómo es la modalidad de atención regularmente y qué buscan los clientes. "Tenemos clientes fijos que siempre vienen y otros que pasan, se cortan el pelo y se van. En general la gente viene a cortarse o a teñirse y se va, no se quedan charlando en el local", señaló.
En el local aledaño, Michel de 22 años señala que "vive en el trabajo" ya que atiende de 9 a 21 de corrido. Si bien señaló que en su local tienen clientes fijos que reservan con anticipación, también deben salir a la calle y captar a los clientes en el momento. "Preguntamos a la gente en la calle, nos cruzamos de vereda también para ofrecer precios. Incluso hacemos sorteos", destacó.
Michel- Barbero
Michel trabaja en una barbería en calle Patricias
Ramiro Gómez | Los Andes
Por otro lado, hace hincapié en la importancia de saber manipular las herramientas de trabajo y la responsabilidad que eso conlleva. "La tijera hay que saber usarla, porque haces un mal corte y el cliente no vuelve más. Y con la máquina es más difícil todavía. El tema de la tintura es más complicada, porque si haces mal el color o aplicas mal puede irritar la piel o el pelo se quema", señaló.
A unos metros, se encuentra el local donde trabaja Melanie, quien lleva más de 13 años en el rubro y 5 años en la zona de barberías. En su experiencia, destaca que la búsqueda de clientela cambió hace unos años, ya que ahora deben salir a la calle a preguntarle a quienes pasan y ofrecer precios accesibles.
"Antes la gente pasaba sola, ahora hay que estar preguntando. La modalidad de estar afuera es porque no hay clientela que ingresa, sino que cada local tiene que crearla. Tenemos clientes fijos y clientes de pasada", comentó.
Asimismo, Melanie destaca que los días donde registra más movimiento son los sábados, y entre los 5 barberos que trabajan allí logran atender a cerca de 80 clientes. En su local también ofrecen el servicio de hair tattoo, una técnica de barbería que implica realizar diseños sobre el cabello mediante el uso de máquinas de corte. También se puede aplicar color.
Baberías de calle Patricias
Baberías de calle Patricias
Ramiro Gomez / Los Andes
¿Lugar de paso o espacio de encuentro?
Los barberos también comentan si el trabajo permite o no un momento de esparcimiento y encuentro para el cliente.
Asmed opina que, a pesar de que le gusta su trabajo, no lo ve como un momento de esparcimiento o reuniones sociales, sino un lugar donde sólo se va a trabajar. "No es un lugar de encuentro porque hay reglas que cumplir. No podemos usar el local para tiempo libre, ni los empleados ni los clientes", sentenció.
Por su lado, Michel expresa que busca que el cliente pase un buen momento cuando ingresa al local. "Tratamos que los clientes se metan en la onda, sacarles una sonrisa, sobre todo el que viene bajoneado, los hacemos reír. Tratamos de ganarnos al cliente con la buena presencia, la buena onda, la formalidad y el corte, obvio", señaló.
Melanie- barbera
Melanie es barbera hace 13 años y trabaja en uno de los locales de calle Patricias Mendocinas
Ramiro Gómez | Los Andes
Melanie también comparte la idea que muchos clientes ingresan para cortarse el pelo y luego se retiran, pero observa una pequeña comunidad en el lugar, sobre todo entre clientes y empleados más jóvenes.
La importancia del trabajo en equipo
La buena convivencia y el compañerismo son dos aspectos que están presentes en el trabajo diario de los barberos en calle Patricias. Los tres barberos entrevistados señalaron que perciben un buen ambiente laboral y una relación amena con sus compañeros, donde predomina el trabajo en equipo.
"Acá te haces buenas amistades, somos muy compañeros entre nosotros. Hay 4 barberías que son del mismo dueño y somos todos compañeros. Pero no tratamos de competir entre nosotros. Y acá en el local trabajamos mucho en equipo", señaló Michel.
Por su lado, Asmed señala la importancia de tener una convivencia sana entre compañeros, por el hecho de que trabajan todo el día juntos y deben apoyarse entre todos.
Baberías de calle Patricias
Baberías de calle Patricias
Ramiro Gomez / Los Andes
Una competencia cada vez más fuerte
La competencia constante entre los locales es un factor que impacta en el trabajo diario de los barberos en la zona, quienes calificaron la situación como "complicada". Aunque señalan que los negocios pueden convivir juntos en una misma calle, afirman que muchas veces existe una competencia desleal que perjudica el trabajo.
"Los locales cercanos saben bajar mucho los precios, y eso te perjudica. Nosotros lo tenemos a un precio y ellos, por querer cortarle a la persona, lo bajan a la mitad", expresa Michel quien además reflexiona que "el barbero tendría que valorar lo que sabe hacer y no rebajarse de esta manera".
Barberos- Barberías
Barberos trabajando en un local de calle Patricias Mendocinas
Ramiro Gómez | Los Andes
Por otro lado, Melanie opina que muchos colegas perdieron el respeto por sus compañeros, en el intento de conseguir más clientela. "Antes cada uno estaba adentro de su local, tenia su clientela y se respetaba el trabajo de cada uno. Pero ahora sucede que a veces el cliente está entrando a tu local y el barbero de al lado te lo saca de la puerta, bajándole el precio a un 50%, que es un montón", señaló.
Las barberías de la calle Patricias Mendocinas comparten el mismo desafío: atraer clientes, sostener precios accesibles y diferenciarse en una cuadra marcada por la competencia. Sin embargo, entre cortes, promociones y largas jornadas de trabajo, el rubro continúa creciendo apoyado en el compañerismo y la reinvención constante.