Cambio de época: el 41% de los varones jóvenes asegura no sentirse identificados con los roles clásicos de género

Así lo indica un estudio realizado por la Fundación Fad Juventud, de España. Los especialistas afirmaron que existe una mayor predisposición a sufrir problemas de salud mental cuando se está atravesado por las presiones sociales respecto a cómo ser un “hombre de verdad”.

Cambio de época: el 41% de los varones jóvenes asegura no sentirse identificados con los roles clásicos de género
Los varones jóvenes se encuentran cada vez menos representados por estereotipos masculinos tradicionales.

Los roles de género han definido tradicionalmente cómo debe ser un varón y cómo debe ser una mujer. El varón se espera que sea alguien fuerte, seguro, estable, racional, encargado de la manutención de la familia, una persona que no llore en público ni muestre debilidad o demasiada sensibilidad. Pero todo indica que estas categorías se alejan cada vez más de la realidad de los jóvenes y estos, además, se han cansado de responder a ellas. Eso demuestra un estudio publicado este jueves por la Fundación Fad Juventud (España), que revela que el 41% de los hombres de entre 15 y 29 años no se identifica con los valores tradiciones de la masculinidad.

1.700 chicos y chicas fueron encuestados para realizar este informe. El mismo tiene el objetivo de poner sobre la mesa los efectos perjudiciales que tiene para toda la sociedad esta forma tradicional de concebir la masculinidad, ya que lleva a conductas machistas, como pueden ser “la negación de la violencia de género o las conductas tóxicas y de control en la pareja”, según el director del estudio, Stribor Kuric.

Apenas uno de cada diez jóvenes se muestra conforme con los valores tradicionales del género. El 14% de los varones dice cumplirlos, mientras que el porcentaje en las mujeres es del 5,8%.

Pero más allá de aquellos que rechazan o validan por completo la masculinidad clásica, los encargados del estudio le prestaron especial atención a aquellos que están “en el medio”. Un 45% de los encuestados responden a una especie de “limbo” entre el repudio y la aceptación. Se trata de jóvenes que están dejado atrás algunas ideas aprehendidas o bien de “jóvenes con planteamientos posmachistas”, como los define el informe.

Al respecto, Kuric explicó: “Son hombres que no se consideran machistas y que defienden la igualdad, pero que sienten que están en una situación de desventaja”. Hay algunas ideas compartidas por este grupo: que el feminismo ha convertido a los hombres en víctimas, que la igualdad ya se alcanzó entonces no tiene sentido seguir luchando por ella, hacen hincapié en la violencia que existe de las mujeres contra los hombres, como así también a los casos de denuncias falsas de violencia de género. “Ponen en tela de juicio muchos aspectos de la masculinidad tradicional, pero al mismo tiempo comparten muchas opiniones, lo que hace saltas las alarmas”, afirmó Anna Sanmartín, otra directora del estudio. “Son mecanismos más sutiles que, al final, siguen favoreciendo el status quo actual, el patriarcal”, agregó el director.

Masculinidades tradicionales y salud mental

No encajar en los estereotipos puede ser un gran dolor de cabeza para una inmensa cantidad de chicos que no suelen sentirse cómodos con cosas como el fútbol, los comentarios de mujeres, la pornografía, la presión de mostrarse fuertes y un largo etcétera.

“Esas presiones tienen consecuencias de muchos tipos, y en la salud mental y el estado anímico tienen una gran afectación”, explicó Sanmartín al respecto. El 16,6% de los chicos que se reconocen a sí mismos dentro de los valores masculinos se considera “muy poco feliz”, el doble respecto a los que rechazan este tipo de masculinidad. Además, un 63,8% de jóvenes cercanos a los estereotipos tradicionales asegura haber sufrido problemas psicológicos o de salud mental en el último año, mientras que el porcentaje de reduce al 46,5% cuando se trata de aquellos que se encuentran más alejados de estos parámetros.

Dos de cada tres jóvenes afirma haber escuchado desde la infancia que los hombres o las mujeres “se comportan” o “deberían comportar” de una determinada manera. Kuric aseguró que para poder combatir esto es necesaria la presencia de referentes. Sanmartín dijo al respecto: “Generar modelos alternativos a la masculinidad de siempre es un reto enorme. Para que los adolescentes quieran encarnar un modelo de masculinidad igualitaria, tiene que ser un modelo muy molón”.

Incluso con los diversos testimonios de miles de jóvenes que aseguran que todavía luchan en contra de sus propios “micromachismos”, los referentes del estudio afirmaron que ha habido una evolución.

“Estamos viendo que ahora existen grupos de hombres igualitarios a nivel internacional, nacional y local que ponen el foco en esta problemática y que tienen un discurso sobre trabajar para mejorarlo, como por ejemplo las últimas campañas de concienciación”, concluyó el director del estudio.

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