Cada vez más mendocinos compran leche en el tambo para bajar costos y mantener la calidad

En el Gran Mendoza sólo quedan tres tambos, y el más popular es el de El Bermejo, donde venden leche fresca a $500 el litro. En súper y otros comercios, puede llegar a valer el doble.

El proceso de ordeñe es automatizado en una de las plantas ubicada en Las Heras.
Foto: José Gutierrez / Los Andes
El proceso de ordeñe es automatizado en una de las plantas ubicada en Las Heras. Foto: José Gutierrez / Los Andes

Al igual que ha sucedido durante las crisis de los años anteriores, en las últimas semanas se han vuelto a ver, las filas de personas que esperan con su bidón en mano para poder comprar leche y otros lácteos, directamente en la tranquera, porque el precio que se consigue es de la mitad o menos, de lo que se abona en los supermercados por las marcas premium.

En Mendoza, Tambo Guercio es uno de los más conocidos y populares, sólo se encuentra a 7 kilómetros de la ciudad, en el distrito de El Bermejo y en el 2020 la familia Guercio abrió una segunda sucursal ubicada en la calle San Ramón al 900 en Las Heras.

“Nosotros tenemos precios muy bajos en comparación a grandes cadenas y se está vendiendo la leche y el queso cremoso en aumento. Lo que está pasando ahora es que ha bajado un poco la venta de las cosas más caras, que serían los salamines, los fiambres y los quesos más estacionados calculo que un 40%, pero se vende igual”, comentó Leonardo Guercio al respecto.

El establecimiento se hizo famoso por el boom de ventas de leche suelta durante el 2019 y trajo de vuelta la costumbre de comprar leche en tambos. Por lo que cuenta con clientes fieles que se acercan todos los meses.

Para ahorrar, la gente elige los tambos y marcas mendocinas  para comprar  lácteos, quesos y demás derivados de la leche
Foto: José Gutierrez / Los Andes
Para ahorrar, la gente elige los tambos y marcas mendocinas para comprar lácteos, quesos y demás derivados de la leche Foto: José Gutierrez / Los Andes

“Es un enero atípico, porque el enero pasado vendimos, pero no tanto como ahora. Porque normalmente la gente se va más de vacaciones en esta época. Ahora vemos mayor movimiento ,pero sé cómo será durante el resto del año”, agregó Silvia, quien atendía desde el mostrador con una sonrisa.

“Lo que más se llevan es leche, queso cremoso y para rallar”, dijo otro de los empleados de cara al público. “Los precios son mucho más accesibles y de mejor calidad que en los supermercados, además de ahorrar, esta leche es de calidad y no está rebajada como los productos industriales”, señalaba Gustavo, uno de los clientes de la sucursal de Bermejo.

El dueño asegura que la venta de fiambres ha subido mucho y va a seguir subiendo. Además reconoce que al ser productor, cualquier cosa que uno compra de repuesto para la fábrica es cada vez más caro, y en la venta directa han encontrado una buena salida.

Guercio vende sus productos a muchas heladerías artesanales mendocinas por la calidad de la leche, pero por el momento están comercializando principalmente desde los locales.

LOS PRECIOS

Para comprar, es importante recordar que hay que acercarse a los locales de forma presencial. Por la mañana, de 8 a 1 y por la tarde de 16.30 a 7 de lunes a sábado, no cuentan con un número telefónico.

La leche está a $500 el litro y la gente se lo lleva en bidones de cinco litros, otros en botellas. El queso cremoso cuesta unos $2800 pesos el kilo, el queso sardo fresco a $3600 y el semi a $5000, mientras el queso sardo estacionado $6500, el queso barra a 3400 y su clásica ricota a $2600. Mientras la provoleta está a $6000 y el queso azul a $6000. Por último el queso rallado está a $300 pesos el de 40 gramos y $650 el de 115 gramos. También venden yogures y conservas a buen precio, aunque de otras marcas externas.

“Venimos por los buenos precios, leche fresca y queso, por fin conocí un lugar donde venden leche fresca pasteurizada y la atención es excelente.Veo que los clientes llegan con bidones de 5 litros y yo con mi botella de 2 litros con la que después hago yogur casero”, apuntó Ana, una de las clientas.

En Mendoza, solo quedan tres tambos que pertenecen a dos productores locales, dos son los de Leonardo Guercio y uno de Edgardo Santilli ubicado en Tres de Mayo, Lavalle. Sin embargo hace años, que estos establecimientos pelean para mantenerse a pie, en 2021 dejó de funcionar uno de los pocos tambos que quedaban en San Martín, de la familia Capellano; quienes también eran dueños de la fábrica de lácteos La Alborada y en los últimos años dirigió Carmelo, el hijo de Valentino Capellano. Tenían una sucursal en calle Salta, de Godoy Cruz.

Venta de quesos y lacteos en el Tambo Guercio ubicado en carril Mathus Hoyos de Guaymallén

Foto:José Gutierrez / Los Andes
Venta de quesos y lacteos en el Tambo Guercio ubicado en carril Mathus Hoyos de Guaymallén Foto:José Gutierrez / Los Andes

Los productores han sido afectados por diversos factores, principalmente la sequía, el alto costo de los alimentos y la falta de rentabilidad.

CULTIVOS HIDROPÓNICOS

Entre las soluciones que han encontrado para sostener la producción, se encuentran los cultivos hidropónicos, una modalidad que va ganando terreno por algunas ventajas, entre ellas disminuir los costos en comparación con el forraje tradicional - un 70 % más barato- y a la vez un mayor ahorro de agua.

“Hay muchos problemas hoy en día con el tema de alimentos, por los campos y la sequía. Afortunadamente a nosotros con la hidroponía nos ha ido muy bien, la idea es poder aplicarlo en los dos tambos a futuro”, se sinceró el propietario del tambo número uno de los mendocinos.

La familia Guercio recibió apoyo mediante un proyecto de la municipalidad y después la Universidad de Congreso por lo que pudieron implementar este tipo de tecnología.

Nosotros sufrimos la sequía directa e indirectamente, porque no conseguíamos alimentos o eran de muy mala calidad, entonces con este microtunel logramos un alimento verde de primerísima calidad, esto es un adelanto tecnológico que agradecemos que nos hayan tenido en cuenta el municipio para hacer este cambio en la comida de la vacas, nos ayuda mucho económicamente para producir más alimento, sumar más vacas y mejorar así el sistema productivo” comentó Leonardo Guercio.

CONSUMO DE LECHE SEGURA, SEGÚN LA ANMAT

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica recomienda no consumir leche sin pasteurizar. Si por algún motivo tuviera que hacerlo, deberá calentar la leche hasta que levante el hervor, y bajar el fuego manteniendo la temperatura durante diez minutos. Luego, debe conservarse en heladera y consumirse dentro de las 24 horas.

Para tener en cuenta al hervir la leche:

• Para obtener garantías higiénicas, la ebullición en la leche hervida debe producirse a una temperatura aproximada de 100º C.

• El hervor debe ser de 10 o más minutos.

• Tapar la leche después de hervir, enfriar rápidamente y refrigerar luego.

• Para evitar residuos químicos, hervir en recipientes de aluminio o, preferentemente, de acero inoxidable.

• No utilizar recipientes de aluminio para conservar la leche, ya que este material desprende sustancias químicas.

• La leche cruda sin control sanitario puede ser perjudicial para la salud, en especial cuando la misma es recogida en envases que no son aptos para contener alimentos.

Los envases en los cuales se recoge leche o cualquier producto alimenticio deben estar limpios, y debe cuidarse especialmente que no hayan sido utilizados para lavandinas, detergentes, venenos, etc.

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