10 de noviembre de 2025 - 17:27

Bullying: especialista advierte que la violencia es algo aprendido de los adultos y naturalizado

Pese a que se viene alertando, los casos, en particular en la escuela, siguen sucediendo y da la sensación de que, incluso, con hechos de mayor violencia.

El psicopedagogo Alejandro Castro Santander, especialista en convivencia escolar y autor del libro Desaprender la violencia, advirtió que el aumento de los episodios de agresión entre alumnos responde a un fenómeno más amplio: “La violencia es una conducta aprendida de los adultos y naturalizada socialmente”.

Consultado sobre por qué, pese a las campañas y la atención mediática, el bullying parece no disminuir, señaló que hay diversas variables que inciden en esto y destacó una preponderante: “El origen de la violencia y su aprendizaje están en los adultos. Somos los adultos los que, de alguna manera, les hemos ido enseñando esas conductas que luego vemos en la escuela o en otro ámbito social. Después los chicos las reproducen entre pares o por la presión del grupo”.

La charla se dio en el marco del Día Internacional contra la Violencia y el Bullying en la Escuela, que fue el jueves pasado y en un contexto en que con frecuencia surgen casos de violencia entre pares incluso agresiones entre los padres o de padres a miembros de la comunidad escolar como docentes. La violencia entró a la escuela de diferentes formas y se extiende fuera de ella, incluso como eco de lo que ocurre en su interior pero puertas afuera. Se extendieron también los territorios, exacerbado en el mundo digital, y sus actores.

Una escuela superada

Castro Santander recordó que, en Argentina, los primeros debates serios sobre el tema surgieron tras el caso de Carmen de Patagones, en 2004, en el que un chico asistió armado al colegio, disparó y mató a tres alumnos e hirió a otros. “Desde entonces, la prensa tuvo un rol clave para visibilizar, porque desde las políticas públicas no se quería tocar el tema o se lo abordaba solo desde la salud mental. La escuela era vista como una institución inmaculada, blindada a la violencia”, explicó.

Para el especialista, los sistemas educativos siguen reaccionando de manera tardía y fragmentada. “Hay temas que superan lo que puede manejar una escuela: trastornos de conducta, situaciones familiares complejas o delitos. Sin embargo, se le sigue pidiendo a la escuela que lo resuelva todo”, cuestionó.

Violencia y bullying en la escuela: 4 acciones en que trabajar para reducir riesgos, según una especialista
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Otro de los puntos centrales de su diagnóstico es la naturalización del fenómeno: “Las pruebas Aprender mostraron que los alumnos de primaria y secundaria reconocen sufrir discriminación o agresiones, pero igual dicen sentirse bien en la escuela. Es tremendo, porque indica que la violencia ya se vive como algo lógico, parte de la cultura institucional”, sostuvo.

Esa naturalización, agregó, también se da entre los adultos: “El 80% de los directivos considera que los problemas de convivencia son menores o no existen. Eso es grave, porque te quita la capacidad de prevenir y de planificar acciones para que no ocurran”.

Sociedad violenta

En definitiva, el especialista resumió: “De alguna manera les hemos ido enseñando esas conductas que luego vemos en la escuela o en otro ámbito social y después ellos lo reproducen en la escuela, hay chicos que aprenden a ser violentos de sus compañeros o por la presión del grupo”, resaltó.

Y trajo a colación: “Vos partí de lo que nos vienen diciendo ya desde hace mucho tiempo, que Latinoamérica y el Caribe es una de las regiones, algunos dicen la región más violenta del mundo, entonces ahí ya tenés el entorno, el contexto más amplio, lo macro”. Por eso se advierte sobre la necesidad de hacer una alianza urgente entre la escuela y la familia.

El nuevo protocolo de la DGE

Castro Santander también se mostró crítico del reciente protocolo contra el bullying y del proyecto de ley de corresponsabilidad parental: “Están al revés. Empiezan con lo punitivo y después siguen con lo preventivo. Primero hay que capacitar y trabajar antes de sancionar. Si lo sabemos, ¿por qué seguimos poniendo los caballos detrás del carro?”, cuestionó.

El experto señaló que los países con mejores resultados educativos tratan la convivencia como una prioridad pedagógica: “Finlandia, México, Chile o Perú tienen programas nacionales de convivencia. En cambio, nosotros reaccionamos solo cuando pasa algo. Lo nuestro es reactivo, nunca preventivo”.

La Oficina de Violencia Doméstica recibió 797 denuncias en septiembre
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Finalmente, advirtió que el problema excede los límites escolares y refleja una sociedad más intolerante. “Vemos adultos que se agreden en la calle, en el trabajo o en el Congreso. Ya parece que hiciera falta un preceptor que les diga que se porten bien. Al lado de cada adulto desubicado y violento hay un niño que lo está mirando. Y ese niño aprende: así se tratan los adultos”, concluyó.En definitiva, funciona como un aval de que esa conducta está bien. La violencia entre los adultos se ha hecho cada vez más palpable en las redes sociales así como la intolerancia a quien es o piensa diferente.

Más entornos para prevenir: el ciberacoso

Cada año, el primer jueves de noviembre, la UNESCO convoca a la comunidad internacional a reflexionar y actuar frente a la violencia y el acoso escolar, incluido el ciberacoso. La fecha busca visibilizar que toda forma de maltrato -en la escuela o a través de las pantallas- vulnera el derecho de niños, niñas y adolescentes a aprender en entornos seguros, respetuosos y libres de violencia.

El lema de este año, “Seguridad en la pantalla: aprender a estar protegidos en la era digital”, subraya la urgencia de educar sobre el uso responsable y consciente de las tecnologías, promoviendo una convivencia digital basada en el respeto, la empatía y el cuidado mutuo.

Con la expansión del universo digital, los espacios donde los chicos se informan, se vinculan y socializan se han multiplicado. Esto obliga a que la prevención del bullying y el ciberacoso contemple tanto la vida escolar presencial como la vida online. En este escenario, la alfabetización digital, la educación emocional, la presencia activa de los adultos y el acompañamiento afectivo se vuelven pilares fundamentales para proteger y fortalecer a las infancias y adolescencias.

“La prevención no depende solo de normas o protocolos. Requiere compromiso conjunto entre escuelas, familias, estudiantes, organizaciones sociales y autoridades. Una comunidad educativa que escucha, actúa y protege puede transformar la experiencia escolar en un espacio de cuidado y crecimiento”, destacó Alejandro Castro Santander, miembro fundador de la Alianza Anti Bullying Argentina.

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