Barbijo flexibilizado: en el primer día de su implementación en secundarias lo usó casi la mitad de los alumnos

Es lo que expresaron desde las direcciones respecto de lo que se vio en la formación, sin embargo, los alumnos reconocen que con el correr de las horas, muchos optaron por sacárselo ya que no lo usan los demás

Barbijo flexibilizado: en el primer día de su implementación en secundarias lo usó casi la mitad de los alumnos
Desde ayer, para los alumnos y docentes el uso del barbijo es optativo durante el cursado en todos los niveles del sistema educativo. Foto de un curso de la Escuela José Vicente Zapata. Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes

En el primer día de clases con barbijo “optativo”, en los colegios secundarios aseguraron que alrededor de la mitad de los alumnos eligió usarlo. Es más de lo que podía suponerse, dado el manifiesto cansancio por el uso del implemento que incomoda e impide ver por completo el rostro.

Referentes de diversas escuelas así lo señalaron, sin embargo, la percepción de los alumnos es que si bien varios llegaron al colegio con el tapaboca, con el correr de las horas se lo fueron quitando al ver que sus compañeros no lo usaban.

Tras dos años en los que el barbijo hizo incursión en escena por la pandemia de Covid-19, ayer fue el primer día en que los alumnos de todos los niveles pudieron optar por asistir a clases sin el famoso tapabocas. Esto tras la decisión de la Dirección General de Escuelas de disponer el uso optativo para estudiantes y docentes de todos los niveles y modalidades en Mendoza.

El lunes anterior, 14 de marzo, se había tomado esta decisión para alumnos de nivel inicial y primaria, y se había dejado en manos del criterio de los padres o adultos responsables de los chicos.

En la escuela de Bellas Artes, de Ciudad, señalaron que en la formación se vio a la mitad de los alumnos con barbijo y observaron que el que lo trajo puesto en general, luego se lo dejó en el aula.

En el colegio Herminia Morales de Ramponi, de Guaymallén, señalaron la misma proporción, tanto en el caso de los alumnos como de los docentes.

En los establecimientos educativos advierten que en el recreo ya era frecuente ver a los alumnos sin barbijo ya que consumen la merienda y más aún porque están al aire libre. Pero lo que antes podía ser un momento, ahora dura todo el recreo aunque sin embargo, algunos han optado por mantener la costumbre.

“Algunos alumnos se lo sacan para comer y se lo dejan en la oreja, lo que indica que la intención es volver a colocarlo”, dijeron en este establecimiento.

Marcela Díaz, secretaria del colegio Ricardo Videla de Luján se expresó en el mismo sentido: “La mayoría ha seguido teniendo el barbijo, hay profes, sobre todo los de Lengua, que les han sugerido que se los quiten para que vean los labios y escuchen mejor”. Pero advirtió: “El cuidado sigue, seguimos con alcohol, el que viene en colectivo se desinfecta de pies a cabeza, seguimos con los protocolos porque esto no ha terminado”.

En la escuela Molinero Andrés Tejeda, de Las Heras, fueron incluso más allá y estimaron que 80% de los estudiantes usó barbijo.

La influencia del entorno

Camila, quien va a tercer año, suponía que serían muy pocos los que usarían barbijo desde ahora. Estimó que alrededor de 10% mantuvo el hábito en su curso pero dijo que con el correr de las horas eran cada vez menos.

Desde su punto de vista influye mucho la presión social o lo que hagan los más cercanos. “Algunos lo trajeron puesto pero como vieron que muchos no lo usaban a media mañana se lo sacaron, pero también influye lo que hagan los amigos porque en mi grupo la mayoría lo usó y eso hace más fácil sostener la decisión”, explicó. Ellos -contó- todavía no se sienten seguros en cuanto a evitar llevar el virus a su familia y dijo que tampoco se quiere enfermar.

Julian, quien va a quinto año, aseguró que el uso del barbijo fue muy escaso en su colegio. Pero apuntó algo esencial: ya desde antes de que se tomara la decisión lo habían dejado de usar varios, incluso profesores.

Dijo que entraban al colegio con el barbijo para que los dejaran y luego adentro se lo sacaban.

“Hoy apenas entramos pensé que no iba a haber nadie con barbijo y me sorprendió que había mucha gente que lo usaba y cuando les pregunté me dijeron que preferían seguir usándolo, también lo usaban algunos profesores y preceptores”, contó. Pero dijo que algunos, cuando les preguntaban por qué lo usaban optaban por sacárselo.

Contrapunto y desafío

Mendoza, Tierra del Fuego y Ciudad de Buenos Aires tomaron la decisión de pasar a carácter optativo el barbijo en ámbitos educativos a partir de ayer.

“Ha sido muy bueno el crecimiento de la vacunación”, argumentó Graciela Orelogio, subsecretaría de Educación. Desde la DGE han dicho que la decisión es consensuada con el Ministerio de Salud y se amparan en las buenas condiciones epidemiológicas, con una notoria baja de contagios el último mes y medio. Pero además con una marcada reducción de la letalidad por Covid.

Entre los argumentos se destaca que se deben atender las necesidades pedagógicas y que, dada la menor necesidad de uso de barbijo por razones de salud, se opta por esta medida. “Entendiendo este nuevo contexto sanitario, esta medida tendrá un efecto positivo en las tareas de aprendizaje, enseñanza y comunicación”, explican desde la DGE

Sin embargo, no todos amparan la postura: ayer, la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, se mostró en contra de la decisión de estas provincias y sostuvo que es necesario el uso obligatorio de barbijos en las aulas. Se ampara en los criterios del Consejo Federal de Salud (Cofesa).

Adujo lo charlado en su última reunión, los argumentos del comité de expertos que asesora al ministerio de Salud de la Nación y la mesa de trabajo de Salud y Educación, de la que participan la Organización Panamericana de la Salud, la Sociedad Argentina de Pediatría y Unicef. “Han recomendado continuar con el uso obligatorio del barbijo incluyendo los ámbitos escolares dada la época del año y la posible circulación concomitante de distintos virus respiratorios”, remarcó la funcionaria.

La ministra Vizzotti, advirtió que los organismos especializados en infancias “son enfáticos en sostener el uso del barbijo” en las escuelas debido a la circulación del Covid-19 y otros virus respiratorios.

Por su parte, Díaz aceptó lo mismo que dijeron en otros establecimientos: “El gran desafío será cuando lleguen las temperaturas más bajas y se reduzca la ventilación” porque agregó que para esa época se suman las enfermedades respiratorias.

En las escuelas reconocen que ya hace tiempo que no están encima de los alumnos diciéndoles cómo deben prevenir los contagios, marcando que mantengan la distancia. Ahora, menos.

Por ahora el buen tiempo acompaña y existe la famosa ventilación cruzada que se ha recomendado, pero cuando desciendan las temperaturas, ya se ha visto, comienzan a cerrarse las ventanas y a veces hasta hay cruces porque algunos cierran y otros pretenden abrir.

Las docentes están a la expectativa de lo que sucederá. “El buen clima acompaña. El asunto será cuando bajen las temperaturas y haya 30 alumnos en un curso”, manifestaron en la escuela Ramponi.

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