5 de enero de 2026 - 15:20

Así vivieron los venezolanos en Mendoza la caída de Maduro: shock, esperanza y un posible "segundo desarraigo"

Las explosiones durante la madrugada del 3 de enero activaron millones de celulares en todo el mundo. En Mendoza, familias venezolanas siguieron en tiempo real el ataque de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro, entre el shock, la esperanza y la incertidumbre por el futuro del país.

Explosiones de madrugada generaron que más de 8 millones de celulares se activaran en pocos minutos alrededor del mundo, a todo tipo de horarios. Aquí, en Mendoza, eran cerca de las 3 de la mañana y los venezolanos residentes en esta provincia comenzaron a recibir mensajes, en principio, extraños.

“Hay explosiones, creemos que es un ataque”, alertaron desde más de 7.400 kilómetros de distancia a la familia Ascanio, quienes escaparon del régimen chavista hace 8 años y encontraron en Mendoza su nuevo hogar.

Explosiones en Venezuela
Explosiones en Venezuela

Explosiones en Venezuela

Las tías de los Ascanio aún residen en Maracay (capital del estado Aragua a 120 kilómetros de Caracas) y viven a unas 10 cuadras de lo que fue uno de los múltiples objetivos del ataque que concretó Estados Unidos durante la madrugada del 3 de enero pasado, operación donde capturaron y extraditaron al dictador Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo, y a su esposa, Cilia Flores.

“Quedamos en shock. No podíamos creer lo que veíamos", confesó Romily Salazar, quien lleva 6 años en Mendoza junto a su familia.

A ambas familias no solo las une la nacionalidad y la actual residencia, sino la causa que llevó a más de 8 millones de venezolanos a dejar su tierra natal: escapar del régimen chavista que gobierna Venezuela desde hace 27 años.

Para las 3.30, acá en Mendoza, y las 2.30, allá en Venezuela, ya nadie dormía. Todos se aferraron a sus celulares para saber qué pasaba.

"Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, fue capturado y expulsado del país. Esta operación se realizó en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses. ¡Gracias por su atención! Presidente Donald J. Trump", decía el mensaje que publicó la Casa Blanca y, con él, la confirmación de la noticia que aguardaron millones de venezolanos por décadas: cayó Maduro.

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"Desde el año pasado empezamos a sentir que la caída de Maduro estaba próxima. Cuando nos avisaron nuestros familiares de Maracay que estaban atacando a Venezuela, empezamos a vivir una odisea, no sabíamos qué estaba pasando. Fue una mezcla de todo tipo de sensaciones hasta que vimos a Maduro esposado y todas esos sentimientos se transformaron en alegría", relató César Ascanio (33), llegó desde Venezuela a Mendoza en una verdadera odisea por tierra desde Maracay.

"Cuando confirmamos la extracción del dictador, quedamos en shock, fue histórico", describió Romily Salazar, referente de la organización de María Corina Machado en Mendoza (Vente Venezuela).

Venezuela, la vida en una dictadura acéfala

La polémica intervención estadounidense en Venezuela. Catalogada desde muchos sectores como violatoria de derechos internacionales y condenada por muchos países como Chile, Brasil, China Rusia, entre otros, primero se celebró en todo el mundo. "Venezuela Libre", fue el grito de desahogo de los millones de exiliados alrededor del mundo.

Ahora, "con el diario del lunes" reina la incertidumbre y la preocupación por el futuro real de un país que se enfrenta a una dictadura feroz y acéfala. Y, si bien, la captura de Maduro es un hito que ilusiona a todos, las alarmas no se han apagado.

"En Venezuela están como si no hubiese pasado nada, allá nadie festejó, no pueden, y tienen que seguir su vida normal: van a trabajar, a las escuelas", asegura César, quien trabaja de encargado en una pinturería de Maipú.

El pueblo venezolano, según describen los entrevistados que hablan permanentemente con sus familiares, están en una especie de "fingir demencia" o en una "tensa calma". No saben qué futuro les depara y Trump, por momentos, genera más preocupación que certezas. “Vamos a dirigir Venezuela hasta que podamos lograr una transición segura, adecuada y sensata", dijo el presidente norteamericano, en su conferencia pos ataque pero sumó declaraciones como “Vamos a recuperar nuestro petróleo" y puso en duda el apoyo popular de la líder opositora María Corina Machado.

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Caracas tras los ataques de Estados Unidos.

Caracas tras los ataques de Estados Unidos.

Los venezolanos exiliados analizan la intervención estadounidense como la solución más viable, "tal vez la única, después de tantos intentos fallidos en las urnas", para terminar con un régimen de casi 3 décadas, pero a su vez se mantienen en alerta. "Venezuela tiene que estar gobernada por venezolanos", sentencian.

"Aún no estamos libres, el chavismo sigue el mando del país, sobre todo de las fuerzas armadas", remarca la referente opositora en Mendoza.

A casi tres días de la captura del exchofer de colectivos y mano derecha de Chávez, en la República Bolivariana se viven horas de mucha incertidumbre. "Muchos salieron a realizar compras nerviosos, salieron a los supermercados a stockerarse porque temen un eventual desabastecimiento. Más allá de eso la situación se podría describir como 'normal'. No les queda más que seguir con su rutina", comentó Romily

La mirada ante un posible segundo desarraigo

El posible regreso de los exiliados del régimen a Venezuela es una consulta simplista que inundó las redes sociales en épocas de memes y opinólogos. Lo cierto es que, primero, el país caribeño no está para nada estabilizado y, por el momento, no está el retorno en los planes cercanos de los que dejaron todo hace años, y, segundo, en su nueva tierra ya 'echaron raíces' que los atan, en el caso de esta nota, a Mendoza.

"Hace 8 años dejamos Venezuela, volver a empezar de cero no es una opción por ahora, menos para mis padres que están grandes. Además la Venezuela que dejamos hace años, no es la misma. No está nuestro entorno: nuestros amigos también emigraron y acá hemos logrado generar grandes vínculos. Sí tenemos la espereza de volver lo más pronto posible pero a visitar familiares, no a vivir", analizó César.

César salió del país cuando Maduro ya estaba en el poder. El desesperante desabastecimiento, de comida y medicamentos, lo impulsó a seguir el comino de Rocibel, su hermana mayor, y de muchos de sus amigos y familiares, de abandonar su tierra. Así, llegó primero a Ecuador, donde los malos tratos y falta de oportunidades, los trajeron a los hermanos a la tierra del Sol y del buen vino.

"Llegamos acá por idea de mi hermana. La verdad, googleó lugares recomendados para vivir en Argentina y Mendoza era una de las primeras opciones. Por suerte tuvimos buenas oportunidades y estamos muy cómodos y agradecidos", dijo el encargado de pinturería.

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Caracas tras los ataques de Estados Unidos.

Caracas tras los ataques de Estados Unidos.

Romily llegó, al igual que los padres de la familia Ascanio, impulsada por sus hijos. "Mi hija es médica. Cuando cobró en Venezuela el primer sueldo, solo le alcanzó para un kilo de queso mantecoso. Allí, entendió que se debía r del país", recordó la Licenciada en educación.

Hace unos 7 años, cuando la hija de Romily Salazar escapó de Venezuela, Chile era el mayor atractivo para los profesionales de la medicina, pero la joven galena encontró en el país trasandino algunas complicaciones para homologar su tituló y decidió instalarse en la ciudad argentina más cercana: Mendoza. "Aquí en 3 meses pudo validar su titulo y comenzar a trabajar. Hoy está haciendo un posgrado en el Notti", contó orgullosa.

El otro hijo de la familia es programador y vive en Río Cuarto. "Nosotros, ella y su marido, vivimos la época dorada de Venezuela, pudimos comprar nuestra casa y viviamos muy bien. Yo tenía 45 días de vacaciones, un gran sueldo, pero cuando llegó el chavismo destruyó todo". Relató la mujer oriundo de la ciudad minera de Bolivar, ciudad al sureste de Venezuela y limítrofe con Brasil.

Romily y su esposo trabajaban en una empresa minera estatal. "Era tan grande que hasta tenía un supermercado, un hospital y una escuela solo para los empleados. Pero ya de eso nada queda, el chavismo destruyó todo. Nosotros siempre fuimos opositores y, además de la extrema mala situación del país en general, las presiones políticas nos obligaron a dejar el país", aseguró.

"Yo vendí mi casa, me queda un departamento en Venezuela que lo tengo alquilado, pero volver por ahora no está en los planes. Sí nos gustaría ir a vacacionar y visitar familiares. Pero priorizamos vivir donde nuestros hijos han elegido. Estamos muy agradecidos de Argentina. El 2026 será, seguramente, el año del reencuentro para todo el pueblo venezolano". cerró Romily Salazar

El imponente ataque de Estados Unidos a Venezuela

Una operación militar a gran escala de Estados Unidos contra Venezuela dejó explosiones, bombardeos sobre puntos estratégicos y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, anunció el gobierno estadounidense en la madrugada del sábado 3 de enero.

La ofensiva —identificada por el Pentágono como “Operación Determinación Absoluta”— comenzó aproximadamente a las 02:00 (hora local), cuando se reportaron múltiples explosiones y aviones volando a baja altura en Caracas y otras regiones del país. Reportes locales y de agencias de noticias indicaron que estallaron al menos siete detonaciones cerca de puntos militares como la base aérea de La Carlota y el complejo de Fuerte Tiuna, en la capital, y en instalaciones de La Guaira e Higuerote.

La acción militar causó daños tanto en instalaciones militares como en zonas urbanas, y provocó apagones en partes de Caracas, incluidos sectores del sur de la ciudad, informaron testigos y medios internacionales.

El gobierno venezolano calificó el bombardeo como una “agresión militar” y una violación de la soberanía nacional, y decretó el estado de conmoción exterior en todo el país. Autoridades y usuarios en redes sociales difundieron videos de columnas de humo, helicópteros militares y detonaciones en distintos puntos.

La operación, que fue la intervención militar estadounidense más significativa en América Latina desde la invasión a Panamá en 1989, generó reacciones diversas a nivel internacional. Países como China y Rusia condenaron la acción como una violación del derecho internacional y una amenaza a la paz regional, mientras que otros actores llamaron a un respeto del marco legal internacional sin apoyar directamente la ofensiva.

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