18 de abril de 2026 - 08:15

Advertencia en Educación: en Primaria se pierde un año completo de clases por el ausentismo

Un informe muestra que, en Argentina, los chicos faltan 30 días del ciclo lectivo. Esto reduce el tiempo de clases real a 155 días, lejos del mínimo de 180

Podría concluirse que el tiempo de clases es, quizás, uno de los recursos más valiosos y a la vez más desperdiciado del sistema educativo argentino. Según el reciente informe “Tiempo escolar: evidencia internacional y diagnóstico para la Argentina”, elaborado por investigadores de CIPPEC y Argentinos por la Educación, el ausentismo estudiantil está pegando de lleno en las bases de la formación básica: a lo largo de toda la primaria, un alumno promedio pierde 195 días de clase, lo que equivale a un año escolar completo.

La evidencia internacional es clara: más tiempo de clase se traduce en mejores aprendizajes, especialmente para los sectores más vulnerables. Por el contrario, se observa que a mayor ausentismo más se afecta la trayectoria y quienes más faltas presentan suelen mostrar peor desempeño y más riesgos.

El calendario "fantasma" de la escuela

Los calendarios oficiales en el país estipulan un promedio de 185 días de clase. En tanto, la ley vigente estipula un mínimo de 180 días para el ciclo lectivo mientras que un acuerdo de las autoridades educativas de todas provincias apuntó al objetivo de lograr una base de 190 días.

Ciclo lectivo
Educación y ausentismo: a lo largo de toda la primaria, un alumno promedio pierde 195 días de clase, lo que equivale a un año escolar completo.

Educación y ausentismo: a lo largo de toda la primaria, un alumno promedio pierde 195 días de clase, lo que equivale a un año escolar completo.

Pero la realidad que arrojan los datos es drásticamente distinta. Factores como el ausentismo de alumnos y docentes, las jornadas de paro, problemas edilicios y contingencias climáticas reducen la presencialidad efectiva.

El estudio está basado en datos de evaluaciones como Aprender y PISA y toma registros de las pocas jurisdicciones que publican sus cifras, entre las que se cuenta Mendoza, junto con CABA y Buenos Aires. El abordaje concluyó que los chicos faltan -en promedio- cerca de un mes por año. Esto significa que el tiempo de escolarización real cae a 155 días, una pérdida cercana al 17% del tiempo previsto para el aprendizaje.

Ajustes en Mendoza

Ante esta problemática, este año Mendoza dispuso la exigencia a los alumnos de primaria de que cumplan con el 80% de asistencia a clases. Quienes no alcancen este nivel de presencialidad, e independientemente del rendimiento académico, deberán rendir todas las materias en diciembre, en la instancia de recuperación de saberes.

Las autoridades ya habian advertido que contabilizan muchos casos de alumnos que llegan a tener 40 faltas, lo que implica que se han perdido 20% de los días de clase del año. Incluso mencionan algunos casos aislados que llegan a tener hasta 80.

La mirada de los directores

El problema no pasa inadvertido para quienes conducen las instituciones. Según las pruebas Aprender 2023, el 49,3% de los directores de escuelas primarias identifica al ausentismo estudiantil como el factor que más afecta los procesos de enseñanza, situándolo por encima de los problemas de convivencia o la falta de recursos.

clases educación
Horas de clases promedio planificadas al año, ponderadas por el tipo de jornada. Años 2020 y 2024. Argentinos por la Educación

Horas de clases promedio planificadas al año, ponderadas por el tipo de jornada. Años 2020 y 2024. Argentinos por la Educación

A esto se suma la problemática del ausentismo docente. En 2024, el promedio nacional de paros fue de 13 días, pero la percepción de los directivos va más allá: Argentina se ubica entre los cuatro países del mundo (sobre 81 evaluados en PISA) donde el ausentismo de los maestros es visto como una limitación crítica para el aprendizaje.

Revisar la propuesta de la escuela

“Disponer de tiempo real de enseñanza es indispensable para lograr cualquier aprendizaje. Muchos directivos reconocen en los problemas de infraestructura y de ausentismo estudiantil los bajos resultados educativos. Además de garantizar un mínimo de días de clase, el liderazgo pedagógico del directivo es una pieza fundamental para enfrentar los problemas de aprendizaje. Tiene en sus manos la posibilidad del trabajo en equipo con los docentes para articular la realidad de la escuela con las necesidades educativas y sociales de cada uno de sus estudiantes”, plantea Mónica Prieto, profesora de la Escuela de Educación de la Universidad Austral.

“El informe invita a seguir trabajando por una alianza entre la escuela, la familia y el Estado para fortalecer y proteger el tiempo de oportunidad que brinda la escuela”, sostiene Cristina Carriego, doctora en Educación y profesora de la Universidad Torcuato Di Tella. “Las escuelas deben ofrecer experiencias enriquecedoras y considerar estrategias preventivas y paliativas frente a las ausencias de los estudiantes. El Estado debe fortalecer redes de apoyo que conecten la educación con la salud y el desarrollo social para que ningún contexto de vulnerabilidad les robe a las infancias y adolescencias el derecho a estar presentes”, agrega Carriego.

La falta de datos en Educación

Una de las mayores críticas del informe, y a tono con las advertencias que viene realizando la organización, es la opacidad del sistema. A diferencia de países vecinos como Chile o Uruguay, que cuentan con sistemas digitales para monitorear la asistencia diaria de forma nominal, Argentina carece de un registro nacional integrado y público.

"Hoy se pierde demasiado tiempo de aprendizaje por muchas causas (...) No podemos tirar la toalla y banalizar la importancia de cada hora de clase", advierte Cecilia Veleda, coautora del informe e investigadora de CIPPEC. La especialista enfatiza que, si bien extender el calendario es importante, proteger el "tiempo neto" de enseñanza es urgente.

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