domingo 20 de junio de2021

Abuso a niños en el Próvolo: suspenden una vez más el juicio, luego de que un juez se apartara a sí mismo de la causa
Uno de los magistrados de la causa Próvolo decidió inhibirse de seguir en la causa tras la filtración de un chat polémico. Foto: Archivo / Los Andes.
Sociedad

Abuso a niños en el Próvolo: suspenden una vez más el juicio, luego de que un juez se apartara a sí mismo de la causa

El presidente del tribunal, Horacio Cadile, se inhibió de continuar luego de que se filtrara un chat privado dónde hacía una broma sobre la acusada. Si bien pidió disculpas, el magistrado defendió su accionar y sostuvo que ha sido imparcial. El juicio se reanudará el 31 de mayo con una nueva jueza.

Abuso a niños en el Próvolo: suspenden una vez más el juicio, luego de que un juez se apartara a sí mismo de la causa
Uno de los magistrados de la causa Próvolo decidió inhibirse de seguir en la causa tras la filtración de un chat polémico. Foto: Archivo / Los Andes.

El segundo de los juicios por los abusos a niños sordos y niñas sordas en el instituto religioso Antonio Próvolo (episodios que se extendieron hasta 2016, inclusive, y cuando las primeras víctimas se animaron a formalizar las denuncias) sigue sumando trabas y demoras. Luego de que las primeras jornadas transcurrieran a un ritmo por demás pausado, ahora el debate se suspenderá hasta el lunes 31 de mayo. Y en medio de tantas dilaciones, los abogados de las víctimas formalizaron un pedido concreto: que el propio tribunal que encabeza el debate explique a las víctimas, mediante una audiencia que -solicitan- tenga lugar en el transcurso de la mañana de este martes, qué es lo que está ocurriendo puertas adentro del juicio.

La monja Kumiko Kosaka tiene 7 imputaciones, como autora y partícipe de los abusos en el Próvolo.

Luego de la escandalosa denuncia de los abogados de una de las 9 imputadas por los abusos -la monja Kumiko Kosaka- y que estaba referida al juez Horacio Cadile y sus conversaciones en un chat privado, finalmente el presidente del tribunal aceptó esta mañana inhibirse a sí mismo de seguir actuando en la causa. De esta manera, y ni bien Cadile presentó el escrito oficializando su auto apartamiento; también se oficializó la nueva suspensión del juicio hasta el 31 de mayo “a los fines de proceder a la integración del Tribunal”.

Dada la complejidad del caso -y al igual que ocurrió durante el primer juicio, que culminó en noviembre de 2019 con cuatro condenados como autores de los abusos (entre ellos, dos curas)-; el esquema de este segundo juicio contempla desde el inicio la presencia de dos jueces suplentes para “subir” al tribunal ante cualquier imprevisto. De esta manera, al apartarse Cadile, la presidencia del tribunal quedaría en manos de la jueza Gabriela Urciuolo, quedando secundada por los jueces Rafael Escot y Belén Salido, quien hasta hoy era la primera suplente.

Denuncia e inhibición

Durante la mañana del lunes, los abogados de la monja Kosaka (Carlos Varela Álvarez, Enoc Ortiz, Lucas Fallet y Valeria Corbacho) presentaron al inicio de la jornada de juicio una denuncia con capturas de un chat privado integrado por Cadile y algunos fiscales del Ministerio Público Fiscal de Mendoza. Según se lee en las capturas, el propio Cadile habría respondido a uno de los mensajes -en lo que intentó ser tono de broma- “Kumiko y yo somos amantes”.

Esto motivó a que, una vez más, los abogados de la monja (que tiene 7 imputaciones como autora y partícipe de los abusos) solicitaran que Cadile se aparte de la causa. Este pedido ya había sido efectuado en reiteradas oportunidades por estos abogados, tanto antes del inicio del juicio como durante las audiencias; pero había sido rechazado por el tribunal.

Luego de esta denuncia, el propio Cadile optó por inhibirse; y, mediante un escrito, se refirió a las razones. “Debo aclarar que las expresiones contenidas en el mencionado grupo de WhatsApp corresponden a un ámbito absolutamente privado y conformado por un grupo de personas consideradas amigas y que en ese contexto deben ser tales expresiones interpretadas. No obstante ello, y en modo alguno, el suscripto ha pretendido, con un comentario desafortunado, ofender la dignidad de la encartada ni de ninguna otra persona, toda vez que los mismos fueron vertidos en tono de broma”, se explayó Cadile, quien destacó que los comentarios y respuestas posteriores a esa afirmación en el mismo chat evidencian precisamente ese tono de broma.

Carlos Varela Álvarez, uno de los abogados de la monja Kosaka y quien solicitó la inhibición del juez Cadile.Orlando Pelichotti

“Puedo comprender que tales expresiones, vuelvo a reiterar, desafortunadas, hayan caído mal a la persona de la encartada Kosaka, pero también debe tenerse en cuenta que las mismas pertenecen a un fuero íntimo de privacidad – violentado, por cierto-, como podría haberlo sido una charla de café entre amigos y que ello de ninguna manera ha significado tener una opinión sobre la responsabilidad penal de la encartada por los hechos por los que ha sido traída a juicio”, se explayó el, hasta hoy, presidente del tribunal.

Posteriormente y en esas líneas, Cadile le pide disculpas “a quienes se hayan sentido ofendidos por tales expresiones”, y aclara que ese pedido está dirigido en particular a la monja japonesa.

“Deseo dejar bien claro que nunca he pretendido ofender a nadie y que simplemente tales expresiones-se reitera-, han sido exteriorizadas en un ámbito de confianza. Mi pertenencia al grupo de WhatsApp de referencia se remonta a mi época de fiscal de instrucción y las expresiones allí vertidas por todos sus integrantes, corresponden a las que exteriorizan colegas y amigos sin trascendencia pública alguna. No advierto agravio alguno en pertenecer a un grupo de WhatsApp integrado por fiscales de instrucción por cuanto yo también lo fui y más allá de la función ejercida, continué en el grupo no sólo por el aprecio que les tengo a sus integrantes sino por cuanto abandonarlo, sin otro motivo que el cambio de rol dentro de la administración de justicia, importaba un gesto de menosprecio hacia ellos”, se explayó Cadile.

La monja Kosaka, junto a su par Asunción Martínez (también imputada como partícipe) y el ya condenado cura Corradi; quien fue encontrado culpable de los abusos y deberá cumplir una pena de 42 años de cárcel.

Al final de su presentación, y antes de oficializar su inhibición, el magistrado destacó que durante la etapa preliminar de las causas que derivaron en este segundo juicio por los aberrantes abusos sexuales en el Próvolo mendocino fue “absolutamente objetivo e imparcial en la adopción de las distintas resoluciones, encontrándose las mismas debidamente fundadas en derecho”.

“Ello no puede ser motivo alguno de cuestionamiento y considero que lo acontecido no impacta en la imparcialidad demostrada. Sin embargo, estimo que sí puede ponerse en crisis la credibilidad del Tribunal si continúo integrándolo, por lo que resulta prudente inhibirme en los presentes obrados y que la causa continúe con una nueva integración, según su estado”, concluyó el juez.

El pedido de las víctimas

Los abogados de las víctimas que llegaron a este segundo juicio por el Caso Próvolo -son 36 jóvenes que, siendo menores de edad, fueron abusados sexualmente en el Próvolo- solicitaron que se fije para este martes una audiencia en carácter de urgente. De acuerdo al pedido, los abogados solicitan que los propios integrantes del tribunal expliquen en detalle a las víctimas (con intérpretes de Lengua de Señas de por medio) qué está aconteciendo y por qué se llegó a esta nueva suspensión.