15 de enero de 2026 - 09:50

Uvas de calidad en el patio: el truco de los expertos para tener un parral con racimos gigantes

Aprendé a plantar y cuidar tu vid siguiendo los consejos de los expertos para obtener frutos deliciosos, sombra envidiable y beneficios prácticos para tu hogar.

La parra, o vid (Vitis vinifera), es una de las plantas más emblemáticas de nuestra cultura, apreciada por sus uvas dulces y su capacidad trepadora. Tener un parral en casa garantiza uvas frescas, brinda una sombra excepcional en verano y contribuye a mejorar la calidad del aire del hogar.

El sistema de parral: sombra fresca y protección para los racimos

Para quienes buscan disfrutar de la uva de mesa en el jardín, el sistema de parral o pérgola es la opción ideal. Se trata de una estructura alta donde la vegetación se apoya sobre una "mesa" de alambres por encima de la cabeza, permitiendo que los racimos cuelguen protegidos por la sombra del follaje. Este diseño no es solo estético; su principal ventaja es la protección frente a la insolación, reduciendo el riesgo de que las uvas sufran quemaduras por el sol.

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Para comenzar tu propio cultivo, es fundamental elegir un lugar que reciba al menos 6 horas de luz solar directa al día y que cuente con un suelo de buen drenaje para evitar encharcamientos. Si bien la vid es resistente, plantarla durante el invierno o principios de primavera, especialmente cuando las yemas están listas para brotar, asegura un mejor establecimiento tras el letargo invernal.

Beneficios de tener una parra en casa:

  • Producción propia: Fruta fresca de calidad, con sabores que pueden ser dulces o ácidos según la variedad.
  • Sombra natural: Crea estructuras ornamentales que refrescan el ambiente en los meses de calor.
  • Sustentabilidad: Sus hojas caducas son excelentes para generar compost orgánico.
  • Salud ambiental: Ayuda a reducir la erosión del suelo y mejora la pureza del aire.
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El secreto para una cosecha explosiva: poda inteligente y raleo

Muchos aficionados cometen el error de dejar que la parra crezca sin control, pensando que así dará más fruto. Sin embargo, los expertos señalan que una vid bien alimentada pero sin podar producirá menos uvas y de menor calidad. El secreto para que el parral "explote" de fruta reside en la riqueza de la poda: para variedades de mesa en sistemas de gran expansión como el parral, se recomienda una poda "rica", dejando entre 48 y 72 yemas por planta.

Pero cuidado: no basta con dejar muchas yemas; para obtener granos grandes y uniformes, es obligatorio realizar el raleo. Esta técnica consiste en eliminar el exceso de racimos para que la planta no agote sus energías. Una regla práctica es dejar un solo racimo por brote, manteniendo entre 25 y 35 racimos totales por planta para garantizar una calidad máxima en calibre y dulzor.

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Finalmente, no olvides la sanidad. Hongos como el oidio y el mildiu son los enemigos más comunes de la vid. Para prevenirlos, la poda en verde y el deshoje son esenciales, ya que mejoran la ventilación y permiten que la luz llegue a los racimos, evitando la acumulación de humedad que favorece la enfermedad. Con un riego regular en temporadas secas y una poda anual que elimine la madera vieja, tu parral se convertirá en la envidia de los vecinos.

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