Al momento de lavar la ropa, una de las dudas más comunes en los hogares argentinos es si usar el lavarropas con agua caliente realmente encarece la factura de luz. La respuesta es clara: lavar en caliente consume mucha más electricidad que hacerlo en frío, y la diferencia no es menor.
El motor del lavarropas consume relativamente poco. El gran gasto eléctrico aparece cuando el equipo debe calentar el agua mediante una resistencia interna.
En términos generales:
el motor consume entre 300 y 500 watts,
la resistencia para calentar agua puede superar los 2.000 watts.
Por eso, el programa elegido marca una diferencia clave en el consumo final.
¿Qué consume más electricidad, el lavarropas en frío o en caliente (3)
Cuánto consume lavar en frío
Cuando se lava con agua fría:
no se activa la resistencia,
el consumo se limita al motor y al centrifugado,
el gasto promedio ronda entre 0,3 y 0,6 kWh por lavado.
Es la opción más eficiente desde el punto de vista energético y la más usada en Argentina.
Cuánto consume lavar en caliente
En los programas con agua caliente (40 °C, 60 °C o más):
se enciende la resistencia interna,
el equipo trabaja más tiempo,
el consumo puede subir a 1,5–2,5 kWh por lavado.
Esto significa que lavar en caliente puede consumir entre 3 y 5 veces más electricidad que lavar en frío.
¿Vale la pena usar agua caliente?
En la mayoría de los casos, no es necesario. Los detergentes actuales están formulados para funcionar correctamente con agua fría, incluso en manchas comunes.
El agua caliente se recomienda solo para:
ropa blanca muy sucia,
prendas sanitarias,
desinfección puntual.
¿Qué consume más electricidad, el lavarropas en frío o en caliente (2)
Impacto en la factura de luz
Si una familia lava ropa 3 o 4 veces por semana, elegir siempre programas en caliente puede generar un aumento significativo en el consumo mensual.
En cambio, usar agua fría de forma habitual y reservar el agua caliente para casos puntuales permite reducir el gasto eléctrico sin afectar la limpieza.