13 de enero de 2026 - 13:10

Sin azúcar y súper esponjosos: cómo hacer malvaviscos o marshmallows en casa solo con 2 ingredientes

Esta es de las recetas que se hacen rápido, con ingredientes que se consiguen fácil y es ideal para compartir con los más chicos de la casa.

Hay recetas que se vuelven virales por lo ricas, otras por lo fáciles, y algunas directamente porque parecen un truco de magia. Este es uno de esos casos por ser aireado, dulce y con una textura que recuerda al clásico malvavisco o marshmallow, pero hecho en casa, con un solo ingrediente base y prácticamente sin calorías.

Ideal para quienes buscan algo dulce sin culpa, para sumar a una dieta de descenso de peso o simplemente para sacarse las ganas de comer algo distinto sin prender el horno ni ensuciar mil cosas.

Con una simple gelatina light y agua se logra una preparación esponjosa, blanca y firme, que se puede cortar en cubitos y comer como si fueran nubes dulces. Es fresca, económica y muy rendidora, perfecta para tener en la heladera y picar algo dulce después de comer o a la tarde con unos mates.

malvaviscos

Además, no necesitás experiencia en repostería ni utensilios raros. Con un bowl, una batidora eléctrica y un molde chico alcanza. El secreto está en el batido: cuanto más aire incorporás, más liviana y voluminosa queda la preparación. Y otro punto a favor es que podés variar los sabores según la gelatina que elijas: frutilla, limón, ananá, naranja o la que más te guste.

Este “falso marshmallow” casero es una excelente opción para chicos y grandes, para llevar en un tupper o incluso para usar como base de otros postres más elaborados.

malvaviscos 2

Ingredientes para hacer malvaviscos

El paso a paso para hacer marshmallows en casa

  1. Colocá el contenido del sobre de gelatina light en un bowl resistente al calor. Agregá los 200 ml de agua bien caliente (no hirviendo) y revolvé con cuchara hasta que la gelatina se disuelva por completo. Es importante que no queden grumos.
  2. Una vez disuelta, comenzá a batir con batidora eléctrica a velocidad alta. Al principio la mezcla va a estar líquida, pero a los pocos minutos empieza a cambiar de color y textura.
  3. Seguí batiendo entre 8 y 10 minutos, hasta que la preparación esté bien blanca, aireada y firme, formando picos consistentes cuando levantás las paletas.
  4. Forrá un molde chico o una fuente rectangular con papel manteca apenas humedecido (esto ayuda a desmoldar mejor). Volcá la mezcla inmediatamente y alisá la superficie con una espátula o cuchara.
  5. Llevá el molde a la heladera durante aproximadamente 2 horas, o hasta que esté bien firme al tacto.
  6. Desmoldá con cuidado, retirando el papel manteca, y cortá en cuadraditos del tamaño que prefieras.
  7. El resultado es un postre liviano, dulce y sorprendente, ideal para calmar antojos sin sumar calorías.
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