Cuando el calor aprieta y las ganas de algo dulce aparecen sin previo aviso, el freezer se transforma en el mejor aliado. Para esos momentos, los bocaditos helados sabor cheesecake de frutilla son ideales porque son frescos, cremosos, fáciles y se hacen con ingredientes simples.
Además, no llevan azúcar agregada y se preparan en pocos minutos, lo que los convierte en una opción ideal para tener siempre lista en casa.
bocaditos healados de frutilla.
La idea es tan práctica como tentadora. Con una cubetera común, una procesadora o licuadora y apenas cuatro ingredientes, se arma un postre helado que recuerda al cheesecake clásico, pero en versión mini, liviana y bien veraniega.
Otro punto fuerte de esta receta es su versatilidad. Si no tenés frutillas, podés usar cualquier fruta congelada que tengas a mano: frambuesas, mango, durazno o incluso banana.
El paso a paso para preparar los bocaditos de frutilla
Colocá las frutillas congeladas en la licuadora o procesadora. Agregá el queso crema descremado y los sobres de stevia. Procesá todo junto hasta obtener una mezcla homogénea, cremosa y sin grumos. Es importante que las frutillas estén bien congeladas para lograr una textura más firme y tipo helado.
Volcá la preparación en una cubetera de silicona o plástica. Si no tenés cubetera, podés usar moldes pequeños para bombones o incluso tapitas de frascos forradas con film. Llená cada espacio hasta el borde y emparejá la superficie con una cuchara.
Llevá la cubetera al freezer por al menos una hora, o hasta que los bocaditos estén bien firmes. Si los dejás más tiempo, mejor: se desmoldan con más facilidad.
Derretí el chocolate amargo a baño María o en el microondas, en intervalos cortos para que no se queme. Retirá los bocaditos del freezer, desmoldalos y bañalos uno por uno en el chocolate derretido. Podés ayudarte con una cuchara o pinza.
Colocá los bocaditos bañados sobre una placa con papel manteca y llevá nuevamente al freezer unos minutos, hasta que el chocolate se endurezca.