La olla tradicional sigue siendo un clásico en la cocina, pero desde hace algunos años perdió protagonismo frente a un electrodoméstico que concentra varias formas de cocción en un solo equipo. Se trata de la olla eléctrica multifunción, cada vez más presente en hogares por su practicidad, control de temperatura y ahorro de tiempo.
La olla eléctrica multifunción es un equipo cerrado, con control digital, que permite cocinar distintos tipos de preparaciones sin supervisión constante.
En Argentina se comercializa desde hace años, pero su uso se expandió fuerte por tres razones claras: ahorro de tiempo, seguridad y versatilidad.
No reemplaza totalmente a la olla tradicional, pero sí reduce su uso diario.
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Los 9 modos de cocción más habituales
Según los modelos disponibles en el mercado argentino, estas ollas suelen incluir nueve funciones reales:
Cocción a presión
Cocción lenta
Vapor
Salteado
Hervido
Guisos y estofados
Arroz
Sopas
Mantener caliente
Todo se programa desde un panel digital, sin necesidad de regular fuego ni controlar evaporación.
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Por qué muchas personas dejan de usar la olla común
La olla tradicional exige:
controlar el fuego,
vigilar el hervor,
riesgo de desbordes,
mayor tiempo de cocción en carnes duras y legumbres.
En cambio, la olla eléctrica:
cocina más rápido a presión,
no pierde vapor ni líquidos,
se apaga sola al terminar,
mantiene la comida caliente sin recalentar.
Esto explica por qué se volvió popular en hogares con poco tiempo para cocinar.
Consumo eléctrico y eficiencia
Aunque funciona con electricidad, su consumo está controlado.
En promedio:
potencia: entre 700 y 1.200 watts,
tiempo de cocción menor al método tradicional,
mejor aprovechamiento del calor.
Para guisos, lentejas, carnes y sopas, suele resultar más eficiente que hornalla + tiempo prolongado.