La cocina italiana se caracteriza por una regla sencilla: utilizar pocos ingredientes, pero de excelente calidad. Bajo esa premisa, muchos chefs italianos recomiendan preparar una pasta al pesto con pollo que conserva el protagonismo de la salsa de albahaca, sin caer en preparaciones excesivamente pesadas.
La combinación de pesto, queso parmesano, tomates secos y una pequeña cantidad de crema da como resultado una salsa cremosa que respeta el sabor de cada ingrediente. Además, es una receta rápida, ideal tanto para una cena especial como para una comida de todos los días.
Los ingredientes para preparar la pasta al pesto con pollo
Para cuatro porciones necesitás:
Herví abundante agua con sal y cociná la pasta hasta que quede al dente, siguiendo las indicaciones del paquete. Antes de escurrirla, reservá una taza del agua de cocción.
2. Dorar el pollo
Condimentá los cubos de pollo con sal, pimienta y condimento italiano.
Calentá el aceite de oliva en una sartén grande y cociná el pollo durante unos 7 u 8 minutos, hasta que quede bien dorado por fuera y completamente cocido.
3. Preparar la salsa
Bajá el fuego y agregá la crema de leche, el queso parmesano rallado y los tomates secos.
Incorporá la pasta cocida y mezclá bien. Si la preparación queda espesa, añadí de a poco un poco del agua de cocción reservada hasta obtener una salsa brillante y sedosa.
4. Incorporar el pesto
Retirá la sartén del fuego antes de añadir el pesto de albahaca.
Este paso es uno de los secretos que suelen recomendar los chefs italianos, ya que evita que el calor excesivo altere el aroma, el color y el sabor de la albahaca fresca.
Mezclá suavemente hasta integrar todos los ingredientes.
5. Servir
Terminá con más queso parmesano rallado, hojas de albahaca fresca y, si lo deseás, unas hojuelas de ají picante.
Los secretos que recomiendan los chefs italianos
Para conseguir una pasta con una textura cremosa y un sabor equilibrado, muchos cocineros italianos aconsejan seguir estas recomendaciones:
- Utilizar queso parmesano recién rallado en lugar del envasado.
- Cocinar la pasta al dente para que termine de absorber la salsa en la sartén.
- Agregar el pesto al final de la preparación y con el fuego apagado.
- Incorporar parte del agua de cocción para emulsionar la salsa de manera natural.
- Elegir un aceite de oliva extra virgen de buena calidad.
Con qué acompañar esta pasta
Al tratarse de una preparación intensa y cremosa, los chefs italianos suelen servirla junto a guarniciones frescas.
Algunas opciones son:
- Ensalada de hojas verdes con limón y parmesano.
- Focaccia recién horneada.
- Pan rústico para aprovechar la salsa.
- Tomates frescos con aceite de oliva y albahaca.
Cómo conservarla
La pasta puede guardarse en un recipiente hermético dentro de la heladera hasta cinco días.
Para recalentarla, lo más recomendable es hacerlo en una sartén a fuego bajo agregando un chorrito de leche o crema para recuperar la textura cremosa de la salsa. También puede calentarse en el microondas en intervalos cortos, removiendo entre cada uno para que el calor se distribuya de manera uniforme.