Hay recetas que nos trasladan directamente a la cocina de la abuela y el budín de manzana y naranja tiene esa magia: es simple, casero, perfumado y reconfortante. No hace falta ser un experto en repostería para lograrlo; con ingredientes fáciles de conseguir y unos pocos pasos, se puede preparar un budín húmedo, esponjoso y lleno de sabor.
La combinación de frutas es irresistible: la naranja aporta frescura, aroma y una dulzura cítrica muy agradable, mientras que la manzana suma humedad y textura, evitando que el budín quede seco.
Además, es una excelente forma de aprovechar frutas que quizás ya están maduras y que, en vez de terminar en la basura, se transforman en un postre o una merienda espectacular.
Este budín es perfecto para acompañar el mate de la tarde, un café con leche en el desayuno o incluso como postre, con una bochita de helado de crema. Otra ventaja es que podés prepararlo con premezcla, ideal para quienes llevan una alimentación sin gluten o buscan recetas más prácticas.