Hay recetas que son puro patrimonio afectivo y los bizcochitos de manteca pertenecen a ese club exclusivo de preparaciones que huelen a casa, a mate recién cebado y a charlas largas en la mesa del comedor. Son económicos y en pocos minutos podrás resolver una merienda con ingredientes que tenés en casa.
Es que no hay tarde argentina que no mejore con un mate y con bizcochitos caseros, que son muy fáciles de preparar. Además, su versatilidad es un punto fuerte: podés prepararlos más salados para el mate amargo o darles un toque dulce si sos de los que prefieren acompañar con un mate de yerba suave o incluso con un café con leche.
Y, como si fuera poco, son una excusa perfecta para invitar a alguien a compartir la merienda o el desayuno, porque el aroma que deja el horno mientras se cocinan es prácticamente una invitación abierta.