lunes 3 de agosto de 2020

La modelo ucraniana comentó que se sentía más segura con los rellenos y que ahora recibía más atención romántica
Por las redes

¡Impactante! Se quiso hacer un “retoque” en la cara, se inyectó relleno facial y quedó irreconocible

Anastasiia Pokreshchuk, que actualmente tiene más de 159.000 seguidores en Instagram, destacó que es consciente de los peligros a los que se expone, pero se asegura de usar equipo esterilizado y que lo hace “como un doctor”.

La modelo ucraniana comentó que se sentía más segura con los rellenos y que ahora recibía más atención romántica

La posibilidad de alcanzar una belleza facial lleva el peligro de exponerse a una adicción por los retoques estéticos, que algunas mujeres hacen ellas mismas, y llevarlos al extremo. Así le ocurrió a Anastasiia Pokreshchuk, una modelo de 31 ucraniana que ha saltado a la fama por realizarse los rellenos faciales ella misma y que el resultado seguramente no era el que esperaba.

En diálogo con el programa This Morning de ITV, Anastasia confesó que ya se había dejado más de 1.600 libras en rellenos hasta la fecha, y que no piensa dejar de hacerlo. Pero lo que más preocupó a los presentadores y al cirujano plástico que estaba presente, el médico Alex Karidis, es que se lo ha comenzado a inyectar sola.

“Me encanta este look, antes era un ratón gris. Mi nariz era demasiado grande, ahora tengo labios y mejillas y se ve bien”, dijo Pokreshchuk en el programa de la televisión inglesa.

Anastasiia, que actualmente tiene más de 159.000 seguidores en Instagram, se inyecta rellenos de ácido hialurónico de acuerdo con las instrucciones de un tutorial de un médico, y afirma que es consciente de los peligros a los que se expone, pero se asegura de usar equipo esterilizado y que lo hace “como un doctor”.

Pokreshchuk comentó que se sentía más segura con los rellenos y que ahora recibía más atención romántica. Sin embargo, no cree que todo se trate por sus mejillas, sino que piensa que recibe más atención porque se ha vuelto más segura, y agregó: “Mi madre piensa que esto es un poco loco, pero ¿qué puede hacer? ¡Sin arrepentimientos! Estoy feliz con mis mejillas”.