Las papas fritas crocantes por fuera y cremosas por dentro no se consiguen simplemente aumentando la temperatura del aceite. Ferran Adrià recomienda pocharlas primero, retirarlas y terminar la cocción a mayor intensidad justo antes de servir. El procedimiento requiere más tiempo que una fritura directa, pero permite controlar por separado el interior y la superficie.
En este caso, pochar no significa hervir las papas en agua. Consiste en cocinarlas suavemente dentro del aceite, sin buscar color. Cuando están tiernas, se retiran, se escurren y se reservan. El dorado aparece recién en la segunda fritura, con el aceite más caliente.
Qué se necesita para aplicar la técnica de Ferran Adrià
- Papas de tamaño parejo y en buen estado.
- Aceite neutro abundante apto para fritura.
- Sal fina para condimentar al final.
- Una cacerola profunda o sartén de bordes altos, espumadera y papel absorbente.
La cantidad puede ajustarse al número de comensales, pero el recipiente no debe quedar sobrecargado. Las papas necesitan espacio para cocinarse de manera pareja y la temperatura del aceite no debe caer bruscamente al incorporarlas.
Primera cocción: cómo pochar las papas sin dorarlas
- Pelá y lavá las papas para retirar la suciedad y parte del almidón superficial.
- Cortalas en bastones del mismo grosor para que todas alcancen el punto de cocción al mismo tiempo.
- Secalas por completo con un repasador limpio o papel de cocina. La humedad provoca salpicaduras y dificulta una fritura uniforme.
- Calentá el aceite a intensidad moderada. Debe estar caliente, pero no al punto de dorar inmediatamente una papa.
- Cociná los bastones en tandas hasta que estén tiernos y pálidos. Deben poder doblarse levemente sin romperse.
La primera etapa cocina el centro y prepara la estructura de la papa. Si toma mucho color en este momento, el aceite está demasiado caliente y la superficie puede endurecerse antes de que el interior quede cremoso.
El descanso y la segunda fritura que forman el crocante
Una vez pochadas, las papas se retiran con espumadera y se apoyan sobre papel absorbente. Ferran Adrià aconseja reservarlas después de la primera cocción y darles el golpe final en el último momento. El reposo elimina parte del aceite superficial y permite organizar la preparación con anticipación.
Para terminar, hay que aumentar la temperatura del aceite y volver a freír las papas en tandas pequeñas. Esta segunda cocción es más breve: solo debe continuar hasta que la superficie quede dorada y crujiente. Después se escurren otra vez y se salan mientras todavía están calientes.
Cuatro errores que arruinan incluso una doble fritura
- Freír las papas mojadas: además del riesgo de salpicaduras, el agua enfría el aceite.
- Llenar demasiado la cacerola: las papas terminan cocinándose entre sí y absorben más aceite.
- Dorar en la primera etapa: impide que el interior se ablande sin endurecer la corteza.
- Hacer la segunda fritura con anticipación: el crocante se pierde mientras las papas esperan para llegar a la mesa.
Las precauciones básicas al trabajar con aceite caliente
El recipiente debe ser estable, profundo y no llenarse hasta el borde. También hay que mantener las asas hacia adentro y el agua lejos del aceite. Nunca se debe intentar apagar un incendio de grasa con agua: se corta la fuente de calor y se cubre el recipiente solo si puede hacerse sin exponerse.