Hay postres que parecen necesitar una larga preparación, pero en realidad solo requieren mezclar los ingredientes correctos y esperar el tiempo necesario. Esta receta de flan de queso es uno de ellos: no necesitás encender el horno y podés dejarlo listo en apenas 20 minutos de trabajo.
El secreto de esta receta está en la gelatina sin sabor, que permite que la preparación tome cuerpo durante la refrigeración. Al combinarla con queso crema, leche condensada y leche evaporada, vas a conseguir un resultado compacto y cremoso, mientras que el caramelo le dará el acabado brillante y el sabor clásico de un buen flan.
El secreto de esta receta está en la gelatina sin sabor.
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Qué ingredientes necesitás para preparar el flan de queso
Para hacer este postre vas a necesitar:
- 200g de queso crema.
- 1 lata de leche condensada (397g).
- 1 lata de leche evaporada (360ml).
- 2 sobres de gelatina sin sabor (14g en total).
- 1 taza de agua para hidratarla.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
Para preparar el caramelo necesitás:
100g de azúcar y 2 cucharadas de agua. Procurá tener el queso crema a temperatura ambiente antes de comenzar, ya que así será más sencillo incorporarlo al resto de los ingredientes y evitarás que queden grumos en la mezcla.
La preparación lleva 20 minutos de trabajo, pero el tiempo total es de aproximadamente 3 horas, porque después tendrás que dejar el flan en la heladera durante 2 horas 40 minutos para que alcance la consistencia adecuada.
Cómo preparar el flan de queso sin horno, paso a paso
- Primero, prepará el caramelo. Colocá los 100g de azúcar junto con las 2 cucharadas de agua en una sartén pequeña y llevá la preparación a fuego medio. No la revuelvas y esperá hasta que el azúcar tome un tono dorado claro.
- Retirá del fuego y volcá rápidamente el caramelo en la base del molde. Giralo con cuidado para cubrir todo el fondo. Evitá que el caramelo se queme: tiene que quedar de color ámbar.
- Después, hidratá la gelatina. Poné los 2 sobres de gelatina sin sabor en un recipiente junto con 1 taza de agua fría. Mezclá y dejá reposar durante 5 minutos.
- Luego, llevá la gelatina hidratada al microondas durante 30 segundos o calentala a baño María hasta que se disuelva por completo. No la hiervas.
- Para preparar la mezcla principal, colocá en la licuadora el queso crema, la leche condensada, la leche evaporada y la esencia de vainilla. Licuá hasta conseguir una preparación homogénea y sin grumos.
- Con la licuadora en funcionamiento, incorporá poco a poco la gelatina ya disuelta. Así vas a conseguir que se distribuya de manera uniforme y que la preparación adquiera la consistencia necesaria.
Refrigerá el flan y desmoldalo cuando esté bien firme
- Una vez que hayas incorporado todos los ingredientes, volcá la mezcla en el molde, directamente sobre el caramelo. Golpeá suavemente el recipiente contra la mesa para ayudar a eliminar las posibles burbujas de aire que hayan quedado en el interior.
- Llevá el molde a la heladera y dejalo refrigerar durante al menos 2 horas 40 minutos, o hasta que compruebes que el flan está completamente firme. Este paso es fundamental: si intentás desmoldarlo antes de tiempo, la preparación puede romperse o perder su forma.
- Cuando esté listo, pasá cuidadosamente un cuchillo por los bordes para despegar el flan. Después, colocá un plato grande sobre el molde y dalos vuelta con un movimiento firme. El caramelo debería caer sobre la superficie y cubrir el postre con una capa brillante y tentadora.
El resultado es un postre que podés preparar con anticipación y guardar en la heladera hasta el momento de servirlo.
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Si buscás un postre sencillo y cremoso que puedas preparar sin prender el horno, este flan de queso puede convertirse en una alternativa ideal. Solo necesitás dedicar unos 20 minutos a la preparación y después dejar que la heladera haga el resto del trabajo.