Preparar pan en casa puede parecer complicado, pero existen recetas que simplifican el proceso sin resignar sabor ni textura. Este pan cocido en sartén es una de ellas, ya que solo requiere una masa básica, un tiempo de fermentación y unos minutos de cocción sobre la hornalla.
El resultado es un pan con exterior crujiente, miga tierna y queso derretido en su interior, perfecto para disfrutar recién hecho.
- 8 fetas de queso raclette o cualquier queso que funda bien, como mozzarella, fontina o gouda.
Paso a paso para preparar el pan en sartén
En un recipiente mezclá la harina con el agua tibia y la sal. Luego incorporá la levadura seca y uní todos los ingredientes hasta obtener una masa.
Amasá durante unos cinco minutos, hasta que quede lisa y elástica. Colocala nuevamente en un recipiente apenas aceitado, cubrila con un repasador limpio o film y dejala fermentar hasta que duplique su tamaño. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente, aunque puede tardar entre dos y ocho horas.
Una vez lista, desgasificá la masa y dividila en cuatro porciones iguales. Estirá cada una formando un disco fino, colocá una o dos fetas de queso en el centro y cerrá bien los bordes para evitar que el relleno se escape durante la cocción.
El secreto para cocinarlo en la sartén
Calentá una sartén de base gruesa, preferentemente de hierro o antiadherente, a fuego medio. Cociná cada pan durante aproximadamente cuatro minutos de cada lado con la sartén tapada. El vapor generado permitirá que la masa se cocine de manera uniforme mientras el queso se derrite en el interior.
Cuando ambos lados estén dorados y el pan haya inflado ligeramente, estará listo para servir.
Cómo disfrutar este pan casero
Este pan en sartén no necesita acompañamientos, ya que el queso fundido lo convierte en una opción completa para una merienda, un desayuno o una cena liviana. También puede servirse junto a una picada, una ensalada o una tabla de fiambres, y acompañarse con café, té, mate o la bebida que prefieras.