El pan de frutos rojos hecho en sartén es una alternativa rápida para acompañar el café con leche durante el desayuno. Se prepara con ingredientes básicos, no necesita levadura y requiere aproximadamente cinco minutos de cocción a fuego bajo. Por su textura, el resultado queda más cerca de una tortita gruesa o un bizcochuelo individual que de un pan tradicional.
El huevo aporta estructura, el polvo de hornear ayuda a que crezca y los frutos rojos dejan pequeñas zonas húmedas y ligeramente ácidas dentro de la miga.
La receta admite frutillas, arándanos, frambuesas, moras o una combinación. También pueden utilizarse frutas congeladas, aunque deben incorporarse directamente y en poca cantidad para evitar que la preparación libere demasiado líquido.
Ingredientes para preparar una porción
- 1 huevo
- 3 cucharadas de harina común
- 2 cucharadas de leche
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharada de aceite neutro o manteca derretida
- ½ cucharadita de polvo de hornear
- 2 cucharadas de frutos rojos
- Unas gotas de esencia de vainilla
- Una pizca de sal
- Aceite o manteca para la sartén
Si se utilizan frutillas, conviene cortarlas en cubos pequeños. Los arándanos y las frambuesas pueden incorporarse enteros, pero no hay que excederse: demasiada fruta puede impedir que el centro termine de cocinarse correctamente.
Cómo hacer el pan de frutos rojos en sartén
Colocar en un recipiente el huevo, el azúcar y la esencia de vainilla. Batir con un tenedor hasta integrar. Agregar la leche y el aceite, y mezclar nuevamente.
Sumar la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Revolver hasta obtener una masa espesa, uniforme y sin restos visibles de harina, pero sin batir durante demasiado tiempo.
Incorporar los frutos rojos con movimientos suaves. Otra posibilidad es reservar una parte y colocarla sobre la superficie después de volcar la preparación en la sartén. Así quedan más visibles y no se rompen durante la mezcla.
Engrasar una sartén antiadherente pequeña, preferentemente de entre 14 y 16 centímetros. Calentarla durante unos segundos a fuego mínimo y volcar la preparación.
Tapar y cocinar entre cuatro y cinco minutos. La superficie debe perder el aspecto líquido y los bordes deben verse firmes. Para comprobar el centro, se puede introducir un palillo en una zona sin fruta: debe salir sin restos de masa cruda.