Hay recetas que no pasan de moda y la de los coquitos es una de ellas. Lo mejor es que son simples, rendidores, no llevan ingredientes raros ni técnicas complicadas. Con coco rallado, azúcar y huevos ya tenés resuelto un antojo, una mesa dulce improvisada y son ideales para el mate.
Los coquitos se preparan en pocos minutos, se hornean rapidísimo y duran varios días, en caso de que así lo desees. Además, no llevan harina, así que muchas veces se vuelven la opción ideal para quienes buscan algo libre de gluten o sin tantos ingredientes procesados. Son esponjosos por dentro, crocantitos por fuera y tienen ese gustito inconfundible a hogar.
coquitos clásicos (4).jpg
Ingredientes para hacer 25 coquitos medianos clásicos
- 200 g de coco rallado (mejor si es el seco y fino que se consigue en dietéticas o supermercados)
- 2 huevos
- 1 yema extra
- 150 g de azúcar común
- Azúcar impalpable para espolvorear (opcional)
coquitos clásicos (3).jpg
Recetas: el paso a paso para hacer los mejores coquitos
- En un bowl grande, volcá el coco rallado junto con el azúcar. Mezclá bien con cuchara o batidor de mano para que el azúcar se distribuya de forma pareja.
- Sumá los dos huevos y la yema adicional. La yema extra le aporta más cuerpo y color a la mezcla.
- Batí todo junto, a mano, hasta obtener una pasta espesa y húmeda. No tiene que quedar líquida, sino más bien como una masa densa que se pueda moldear con cuchara o con las manos.
- Tenés dos opciones para darles forma, con manga pastelera: poné la mezcla dentro de una manga con pico rizado y hacé pequeñas montañitas sobre una placa previamente enmantecada o con papel manteca. A mano: si no tenés manga, no pasa nada. Con una cucharita o directamente con las manos húmedas, armá bolitas o pequeñas pirámides y colocalas sobre la placa.
coquitos clásicos (5).jpg
- Llevá la fuente al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 15 minutos, o hasta que los coquitos estén bien doraditos por fuera pero todavía tiernos por dentro. El aroma a coco tostado te va a avisar cuando estén listos.
- Una vez que se enfríen un poco, podés espolvorearlos con azúcar impalpable si te gusta darles un toque más elegante o festivo. También podés bañarlos parcialmente en chocolate derretido para una versión más golosa.
Tips extra:
- Si querés que salgan más húmedos, podés agregar una cucharadita de esencia de vainilla o unas gotitas de leche.
- Para un sabor más intenso, tostar levemente el coco rallado en sartén seca antes de usar.
- Se conservan en frasco o tupper hermético durante varios días. Incluso podés freezarlos.