Durante años, las canas fueron consideradas principalmente una consecuencia visible del envejecimiento. Sin embargo, la ciencia inició una investigación publicada en 2025 planteó una explicación más compleja: la pérdida de pigmentación podría producirse cuando ciertas células dañadas del folículo piloso dejan de regenerarse y son eliminadas.
Este proceso tiene una consecuencia evidente: el cabello nuevo pierde color y aparece gris o blanco. Pero los investigadores creen que, en determinadas circunstancias, esta respuesta podría ayudar al organismo a evitar que células con daños en su ADN continúen multiplicándose.
Por qué el cabello pierde su color con los años
El color del cabello depende de la melanina, un pigmento producido por células llamadas melanocitos. Durante el crecimiento del pelo, estas células aportan pigmento a la fibra que se desarrolla dentro del folículo.
Con el paso de los años, las células encargadas de mantener y renovar los melanocitos pueden perder capacidad de funcionamiento. Cuando el folículo deja de producir suficiente melanina, el cabello que crece comienza a perder color hasta adquirir una tonalidad gris o completamente blanca.
El momento en que aparecen las primeras canas varía considerablemente entre las personas. La genética es uno de los factores más importantes, aunque también se investigan otros procesos relacionados con el estrés oxidativo, el daño celular y determinadas condiciones de salud.
El mecanismo celular que podría explicar la aparición de canas
La investigación analizó el comportamiento de células madre de melanocitos en modelos animales sometidos a diferentes tipos de daño en el ADN. Los científicos observaron que algunas células afectadas por daños graves podían entrar en un proceso de diferenciación relacionado con la senescencia.
En términos simples, estas células dejaban de renovarse y terminaban desapareciendo del reservorio celular del folículo. Como consecuencia, disminuía la capacidad de producir nuevos melanocitos y el cabello que crecía posteriormente perdía pigmentación.
El proceso puede resumirse en varias etapas:
- El daño afecta el material genético de determinadas células.
- Las células activan mecanismos de control frente al daño.
- Algunas dejan de tener capacidad para regenerarse.
- La reserva de células capaces de producir pigmento disminuye.
- El folículo genera cabello con menos melanina.
- El nuevo pelo aparece gris o blanco.
Qué relación existe entre las canas y el riesgo de melanoma
Uno de los aspectos más llamativos del estudio fue la comparación entre dos respuestas celulares diferentes frente al daño. En determinadas circunstancias, las células afectadas podían dejar de regenerarse y desaparecer, contribuyendo al encanecimiento.
En otros escenarios, algunas células dañadas podían mantener su capacidad de renovación. Según los investigadores de Nature, esta persistencia podría favorecer la acumulación de células alteradas y aumentar su potencial para participar en procesos relacionados con el desarrollo de tumores.
La investigación abre así una nueva línea para comprender cómo el cuerpo equilibra el envejecimiento y la protección frente al daño celular.