Durante años, se repitió este consejo como un mantra: “Debés caminar 10.000 pasos al día para estar saludable ”. Esa cifra se volvió un estándar global promocionado por relojes inteligentes, apps de actividad física y entrenadores personales. Sin embargo, la ciencia más reciente indica que ese número no tiene un fundamento biológico sólido.
La idea de los 10.000 pasos no surgió de un gran estudio científico sino de una campaña de marketing. En la década del 60, una empresa japonesa que desarrolló un podómetro llamado Manpo-Kei —que en japonés significa literalmente “medidor de 10.000 pasos”— usó ese número en su publicidad y el resto es historia. La cifra se popularizó simplemente porque suena redonda y motivadora, no porque se haya basado en evidencia médica de primer nivel.
Qué dice la ciencia actual sobre los beneficios de caminar
Una amplia revisión publicada en The Lancet Public Health, que analizó datos de más de 160.000 adultos en decenas de estudios epidemiológicos, concluyó que caminar 7.000 pasos al día es suficiente para lograr la mayor parte de los beneficios para la salud que asociamos con la actividad física. Más allá de ese punto, las mejoras adicionales siguen presentes pero se hacen cada vez más marginales.
Según esa investigación, caminar alrededor de 7.000 pasos por día se asoció con una reducción significativa del riesgo de muerte prematura, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia, cáncer y caídas.
Psicología
La psicología revela cómo caminar rápido influye en deporte, salud y vida.
En comparación con personas que daban solo 2.000 pasos al día, aquellos que alcanzaban 7.000 tenían cerca de la mitad del riesgo de muerte por cualquier causa.
Más pasos pueden seguir brindando beneficios, pero la curva de retorno se aplana: entre 7.000 y 10.000 pasos hay mejoras menores en algunos indicadores.
Otro análisis publicado en National Geographic sostiene que incluso cifras más bajas, como entre 4.000 y 6.000 pasos diarios, ya pueden generar reducciones significativas del riesgo cardiovascular en personas muy sedentarias y que el beneficio aumenta al llegar a los 7.000 pasos antes de estabilizarse.
Por qué caminar 7.000 pasos y no 10.000
La respuesta radica en cómo el cuerpo responde a la actividad física en términos de salud. El movimiento regular mejora múltiples funciones:
Sistema cardiovascular: una caminata sostenida eleva la frecuencia cardíaca, mejora la presión arterial y favorece la circulación.
Metabolismo y control de glucosa: caminar ayuda a regular el azúcar en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina.
Función cognitiva y estado de ánimo: el movimiento frecuente se relaciona con menor riesgo de demencia y síntomas depresivos.
Masa muscular y huesos: la carga repetida activa músculos y huesos, reduciendo la pérdida relacionada con la edad y el riesgo de caídas.
Caminata / personas mayores
¿Cuántos pasos diarios se deben caminar para obtener beneficios en la salud?
¿Qué significa esto para tu salud?
Esto no quiere decir que 10.000 pasos sean malos o inútiles. Si ya estás acostumbrado a alcanzarlos y te hacen sentir bien, seguí con ello. Lo que no tiene sentido es convertir esa cifra en un dogma universal que haga sentir a la gente que “si no llega a 10.000 no sirve de nada”.
La ciencia actual indica claramente que quien camina 7.000 pasos diarios de forma constante ya está incorporando una actividad física significativa y saludable a su rutina.
Un enfoque más práctico y personalizado también considera:
Empezar por aumentar progresivamente la cantidad de pasos, si tu estilo de vida es muy sedentario.
Enfocarse en intensidad moderada, como caminatas más rápidas, lo cual potencia aún más los beneficios cardiovasculares.
Complementar la caminata con otras actividades físicas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada).