El budín de acelga y pollo es de esas recetas que no solo son fáciles de preparar, sino que además es muy práctico, nutritivo y rendidor. Es perfecto para una cena liviana, un almuerzo acompañado de una ensalada fresca o incluso para llevar al trabajo en la vianda.
Lo bueno de este budín es que combina lo mejor de dos mundos, la suavidad y el sabor de las verduras con la proteína del pollo, en un plato que no necesita demasiado trabajo ni ingredientes complicados.
Y si hablamos de aprovechar lo que tenemos en la heladera, es ideal porque podés reemplazar la acelga por espinaca, usar pan rallado común o integral, y hasta sumar algún queso extra para darle más cremosidad.
Además, es una opción práctica para quienes buscan cuidar su alimentación porque esta preparación aporta fibra, vitaminas, proteínas y se puede hacer más liviano o más contundente según lo que le agregues. Y si tenés chicos en casa, este budín es una excelente forma de que incorporen verduras sin protestar, porque su textura es suave y el sabor es delicioso.
Budín de acelga y pollo.j
Ingredientes para el budín saludable
- 1 cebolla mediana
- 2 huevos
- 1/2 taza de leche
- 1 pechuga de pollo (aprox. 300 g)
- 1 manojo grande de acelga (o espinaca)
- 3-4 cucharadas de pan rallado (o más, según la consistencia)
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
- Queso rallado (opcional, para gratinar)
El paso a paso para preparar un budín de acelga y pollo
- Lavá bien la acelga y picala finito. En paralelo, cortá la cebolla en cubitos y sofreíla en una sartén con un chorrito de aceite hasta que esté transparente.
- Mientras tanto, cociná la pechuga de pollo en agua con sal o al vapor; una vez lista, desmenuzala con tenedor o procesala.
- En la misma sartén donde hiciste la cebolla, agregá la acelga picada y cocinala unos minutos hasta que se ablande. Si larga mucho líquido, escurrila bien, porque eso va a ayudar a que el budín no quede aguado.
- En un bowl grande, uní el pollo desmenuzado, la acelga y la cebolla. Sumá los huevos, la leche y el pan rallado. Mezclá hasta obtener una pasta homogénea. Condimentá con sal, pimienta y, si te gusta, una pizca de nuez moscada.
- Precalentá el horno a 180 °C. Enmantecá o aceità un molde para budín, volcá la mezcla y, si querés darle un plus, espolvoreá con queso rallado para que se gratine. Llevá al horno durante 25 a 35 minutos, hasta que lo veas firme y doradito en la superficie.
- Dejá reposar unos minutos antes de desmoldar y cortar. Podés comerlo caliente, tibio o incluso frío, acompañado de una ensalada fresca o un puré de papas.