Gustavo Villegas, quien se desempeña como Consejero del Río Atuel en el Departamento General de Irrigación (DGI), presentó su renuncia tras dar positivo en un test de alcoholemia.
Gustavo Villegas puso su cargo a disposición este sábado luego de ser interceptado por la Policía de Mendoza conduciendo alcoholizado. Se trata del segundo caso de un funcionario conduciendo alcoholizado.
Gustavo Villegas, quien se desempeña como Consejero del Río Atuel en el Departamento General de Irrigación (DGI), presentó su renuncia tras dar positivo en un test de alcoholemia.
A través de un comunicado publicado en su cuenta de X, el funcionario alvearense asumió la responsabilidad total de sus actos: "Quiero expresar públicamente mis disculpas a toda la ciudadanía por una situación que nunca debió ocurrir", comenzó el escrito.
"En un control de alcoholemia que me realizó la Policía de Mendoza, el resultado fue positivo. Asumo plenamente la responsabilidad por ese error del cual estoy arrepentido y que sé que nada justifica mi conducta", continuó.
Villegas reconoció que, como funcionario público, tiene "la obligación de dar el ejemplo y cumplir con la ley, del mismo modo que se le exige a cada mendocino".
En su carta publicada esta mañana, destacó: "Hoy en Mendoza hay controles de alcoholemia en cada departamento, algo que durante muchos años no sucedió, y que forma parte de una política pública orientada a garantizar la seguridad vial".
Luego destacó el profesionalismo de los efectivos policiales que le hicieron el test: "Actuaron con total profecionalismo y estricto apego a los procedimientos establecidos, demostrando que la ley se aplica de manera igualitaria, sin privilegios y excepciones".
Finalmente, señaló que por "coherencia con estos valores y con el profundo respeto que tengo por las instituciones, he puesto a disposición mi renuncia al cargo que ocupo como Consejero del Río Atuel".
"Considero que es correcto para no afectar el trabajo que se viene realizando y para asumir las consecuencias de mis actos", concluyó.
Cabe recordar que en noviembre del año pasado, el concejal libertario de San Rafael, Martín Antolín, protagonizó un hecho similar. Antolín fue retenido en un control en la calle Arístides Villanueva, donde el test de alcoholemia arrojó 1,15 gramos de alcohol en sangre. En su mano llevaba una copa de vino.