En un tramo de alto voltaje político durante la Asamblea Legislativa, el presidente Javier Milei denunció la existencia de “un ataque sin precedentes” contra su gobierno y dejó una frase que fue interpretada como una indirecta hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, en medio de la tensión interna que atraviesa al oficialismo.
Al referirse a ese supuesto intento de desestabilización, el mandatario sostuvo este domingo por la noche que la maniobra “lo hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia”, en alusión al máximo cargo del Poder Ejecutivo.
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La expresión, pronunciada ante el pleno del Congreso, resonó con fuerza por el contexto de frialdad política entre el Presidente y su vice. De hecho, Milei hizo un llamativo gesto, casi señalando a Villarruel, ubicada a sus espaldas.
Previamente, la transmisión oficial había evitado mostrar el saludo entre ambos al inicio de la jornada, un detalle que ratificó las lecturas sobre el distanciamiento actual.
Durante el discurso ante la Asamblea Legislativa, Milei amplió sus críticas más allá de la interna oficialista y apuntó directamente contra el Congreso, al que acusó de sancionar “leyes irresponsables”. También cargó contra sectores empresarios que, según su visión, “apostaban por una devaluación para beneficiarse a costa de los pobres”.
En ese mismo pasaje, el Presidente mencionó declaraciones recientes del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y de la senadora riojana María Florencia López, a quienes calificó como “golpistas”. Además, sostuvo que ambos fueron denunciados por el fiscal Carlos Stornelli y que se reabrió la causa por los hechos ocurridos en 2001.