El Municipio de San Rafael avanza en el proceso para obtener un crédito de hasta $10.000 millones con el Banco de la Nación Argentina, un financiamiento que será destinado exclusivamente a sostener el plan de obra pública previsto para 2026.
El municipio gobernado por Omar Félix espera el desembolso de $10.000 millones. Guaymallén, Ciudad y Malargüe también obtuvieron autorización para endeudarse.
El Municipio de San Rafael avanza en el proceso para obtener un crédito de hasta $10.000 millones con el Banco de la Nación Argentina, un financiamiento que será destinado exclusivamente a sostener el plan de obra pública previsto para 2026.
Se trata de la primera vez, en más de dos décadas de gestión municipal por parte de los hermanos Omar y Emir Félix, que la comuna recurre a un préstamo bancario de estas características.
La magnitud del crédito también puede medirse en relación con el presupuesto municipal. San Rafael aprobó para 2026 un presupuesto de $99.600 millones, de los cuales alrededor del 25% estará destinado a obra pública, con una inversión superior a $21.600 millones.
En ese contexto, el financiamiento de $10.000 millones representa aproximadamente el 10% del presupuesto total del municipio y equivale a cerca del 46% de toda la inversión prevista en infraestructura para este año, lo que refleja el peso que tendrá ese crédito para sostener el plan de obras de la comuna.
La autorización para contraer el endeudamiento fue aprobada por unanimidad por el Honorable Concejo Deliberante a fines de mayo, mediante la Ordenanza 15.604. Sin embargo, el financiamiento todavía no fue desembolsado y continúa atravesando distintas instancias administrativas y de aprobación tanto a nivel provincial como nacional.
Desde el Ejecutivo municipal expresaron a Los Andes que el objetivo es contar los fondos antes de fin de año. El actual intendente peronista, Omar Félix, ya había anticipado durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante que el municipio evaluaba recurrir al financiamiento para sostener el ritmo de inversión pública en un contexto económico adverso.
La decisión, sostienen desde la comuna, responde a la retracción de la economía, la caída de la recaudación y la disminución de los ingresos por coparticipación, factores que comenzaron a impactar en las cuentas municipales durante el último año.
El caso de San Rafael forma parte de una tendencia que comenzó a observarse este año en distintos departamentos mendocinos.
En medio de un escenario de menores ingresos y caída de la actividad económica, otros municipios también obtuvieron autorización del Gobierno provincial para acceder a distintas herramientas de financiamiento destinadas principalmente a obra pública y equipamiento.
En marzo, el Ejecutivo provincial autorizó a la Municipalidad de Malargüe, que conduce Celso Jaque, a tomar un crédito de hasta $2.400 millones con el Banco Nación. La operación prevé como garantía la cesión de recursos de coparticipación provincial en caso de incumplimiento. Hasta el momento, la comuna más austral de Mendoza lleva tomada la mitad del empréstito autorizado por la Provincia.
En el caso de Guaymallén, el Gobierno provincial autorizó en mayo a la comuna a gestionar un financiamiento de hasta $10.000 millones. La intención de la comuna conduce Marcos Calvente es avanzar con la emisión de un bono verde, que será colocado a través del Banco Supervielle, para la construcción del Parque Solar Municipal, una de las principales obras impulsadas por la gestión.
Al igual que ocurre con San Rafael, la operación todavía requiere la autorización del Gobierno nacional y actualmente se encuentra en proceso de licitación.
Días más tarde, la Provincia también dio el visto bueno para que la Ciudad de Mendoza acceda a un préstamo de hasta $10.000 millones con el Banco Galicia, estableciendo además un mecanismo de retención automática de fondos coparticipables como garantía ante un eventual incumplimiento.
No obstante, hasta el momento, ni Ciudad y Guaymallén hizo uso de las autorizaciones otorgadas por la Provincia. En el caso de San Rafael, el crédito también continúa en trámite y aguarda las aprobaciones administrativas necesarias para que el Banco Nación pueda concretar el desembolso.
En Mendoza, varios municipios recurrieron durante este año a los adelantos de coparticipación otorgados por la Provincia para afrontar problemas de liquidez.
Entre ellos figuran la Ciudad de Mendoza, que recibió $1.150 millones; Las Heras, que obtuvo $1.500 millones; Santa Rosa, con un anticipo de $200 millones; Malargüe, que solicitó $300 millones; y General Alvear, que recurrió a esta herramienta en dos oportunidades, con un primer adelanto de $400 millones a comienzos del año.
En el caso de San Rafael, la administración de Omar Félix evaluó esa posibilidad, aunque finalmente optó por un crédito bancario al considerar que ofrecía mejores condiciones financieras y un horizonte de devolución más amplio.
Desde el municipio explicaron que los adelantos de coparticipación deben reintegrarse dentro del mismo ejercicio fiscal en el que son otorgados. Además, señalaron que el trámite puede demandar entre dos y tres meses, lo que reduciría considerablemente el plazo para devolver esos fondos antes del cierre del año.
En cambio, el financiamiento del Banco Nación contempla un esquema de pago de cuatro años, con hasta seis meses de gracia y devolución en 48 cuotas mediante el sistema de amortización alemán, que prevé cuotas de capital decrecientes.
Aunque se trata de mecanismos diferentes, la comparación permite dimensionar la magnitud del financiamiento que busca San Rafael. Los $10.000 millones que pretende obtener superan ampliamente los adelantos de coparticipación otorgados este año a otros municipios mendocinos y representan la asistencia financiera más importante gestionada por una comuna de la provincia en 2026.
Según las estimaciones oficiales, el monto solicitado equivale a poco más de un mes y medio de los recursos que recibe el municipio por coparticipación, una proporción que el Ejecutivo considera manejable dentro de las finanzas comunales.
La ordenanza aprobada establece un listado cerrado de 14 obras que podrán financiarse con estos recursos. Entre ellas sobresale la culminación del gasoducto de San Rafael, inaugurado el pasado 17 de junio, luego de que el Municipio asumiera el financiamiento del tramo final de la obra tras la paralización de los aportes nacionales cuando el proyecto registraba un 88% de avance.
El listado incluye:
Algunas de estas intervenciones ya presentan distintos grados de avance. El gasoducto fue inaugurado en junio, aunque resta afrontar parte de los pagos comprometidos.
Las plazas Ezequiel Tabanera e Hilario Cuadros se encuentran en ejecución, mientras que las plazas de los barrios El Payén y La Intendencia están en la etapa final. En tanto, el SUM del distrito Jaime Prats aún no comenzó.
Uno de los puntos incorporados en la ordenanza es el mecanismo de control sobre la utilización de los fondos. La normativa establece que el Departamento Ejecutivo deberá remitir trimestralmente al Concejo Deliberante un informe detallado sobre el estado de la deuda, el cronograma de pagos y el avance físico y financiero de cada una de las obras ejecutadas con ese financiamiento.
De esa manera, el cuerpo deliberativo realizará un seguimiento permanente de la ejecución del crédito y del destino de los recursos. La iniciativa fue aprobada por unanimidad por todos los bloques políticos, un respaldo que el oficialismo interpretó como una señal de consenso respecto de la necesidad de garantizar la continuidad del plan de infraestructura del departamento.