El Gobierno nacional oficializó este lunes la designación de Sebastián Amerio como nuevo titular de la Procuración del Tesoro, organismo a cargo de la representación legal del Estado, además de Santiago Viola como secretario de Justicia.
Quedaron formalizados los cambios en el Ministerio de Justicia, el Consejo de la Magistratura y la Procuración del Tesoro.
El Gobierno nacional oficializó este lunes la designación de Sebastián Amerio como nuevo titular de la Procuración del Tesoro, organismo a cargo de la representación legal del Estado, además de Santiago Viola como secretario de Justicia.
El cambio se instrumentó a través de los decretos 141, 142 y 143/2026, firmados por el presidente Javier Milei y el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Las normas aceptan la renuncia de Amerio al cargo de secretario de Justicia y disponen la designación de Viola en esa función a partir del 6 de marzo. Es decir, como nuevo representante del Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura.
También se le aceptó la dimisión de Santiago María Castro Videla al cargo de Procurador del Tesoro de la Nación, pero no abandonará la gestión y será el Subprocurador, cargo recientemente creado y que también fue oficializado en el Boletín.
“Créase en el ámbito de la Procuración del Tesoro de la Nación un tercer cargo de Subprocurador del Tesoro de la Nación”, se indicó en el citado Boletín Oficial, a la vez que se informó que Amerio comenzó sus funciones el pasado 6 de marzo.
Santiago Viola, el nuevo secretario de Justicia, trabaja codo a codo con Karina Milei desde los inicios del proyecto libertario, como apoderado de La Libertad Avanza, y se presentó en los tribunales como su abogado personal en la causa por presunto espionaje contra ella. Es hijo de Claudia Balbín, una abogada conocida en los tribunales por sus vínculos con el mundo judicial.
Estuvo imputado en una causa en los tribunales de Comodoro Py acusado de haber plantado testigos falsos que dijeron haber visto al juez federal Sebastián Casanello en la Quinta de Olivos para reunirse con Cristina Kirchner (algo que se probó que era falso). En ese entonces, Viola era abogado defensor de los hijos de Lázaro Báez y quería correr a Casanello de la causa conocida como “la ruta del dinero K”, en la que Báez y sus hijos terminaron condenados.