La tensión entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a escalar este lunes. El presidente respondió a las últimas críticas de la vicepresidente, la calificó como una "opositora" del Gobierno nacional y minimizó su peso político al asegurar que su figura es "intrascendente".
El nuevo cruce surgió después de que Villarruel expresara su "preocupación" porque, según dijo, Milei "replica insensateces e inventos" en las redes. La respuesta del mandatario llegó durante una entrevista radial, donde también cuestionó los mensajes de la titular del Senado sobre la cuestión Malvinas.
"Con las declaraciones que hace parece replicar argumentos kirchneristas y generaron tensión en Londres", sostuvo Milei, en referencia a las publicaciones que realizó Villarruel durante la semifinal del Mundial de fútbol entre Argentina e Inglaterra.
Asimismo, sobre las críticas, Milei sostuvo que “antes de cambiar la realidad, tildaron de loco; los enamorados del statu quo tratan de loco al que quiere cambiar las cosas”.
De esta forma, respondió a los dichos de Villarruel, quien también había manifestado “genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”.
En este contexto fue que Milei trató de “opositora al Gobierno” a su vicepresidenta, con quien mantiene enfrentado hace tiempo.
Polémicos encuentros de Villarruel
En tal sentido, el mandatario se mostró molesto y cuestionó a Villarruel por haberse reunido con gobernadores opositores como los kirchneristas Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja); además de su visita a la expresidente Isabel Perón en Madrid, España, ciudad en la que reside.
Sobre estos encuentros, Milei soltó: “Probablemente tenga algunas definiciones bastante raras, cosas casta como Insfrán, Quintela o, digamos, abrazarse a Isabel Perón, que es la economía del Rodrigazo, es decir, que multiplicó por seis la inflación, que multiplicó por seis los pobres y que, políticamente, era el modelo de la Triple A” y cerró afirmando: “Que me digan loco por querer cambiar la Argentina, una Argentina decadente, lo tomo como un halago”.