El presidente Javier Milei confirmó que no viajará a Estados Unidos para presenciar la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, programada para el domingo a la tarde, y aseguró que mantendrá su cábala de mirar el partido desde la Quinta de Olivos.
“Vamos a seguir mirándolos desde Olivos, miré todos los partidos ahí”, dijo Milei tras la victoria de Argentina por 2 a 1 ante Inglaterra, que clasificó al equipo de Lionel Scaloni a una nueva final mundialista.
Pero lo más jugoso de su declaración vino después. En la entrevista que brindó a radio El Observador, el Presidente opinó sobre la polémica por la bandera "Las Malvinas son argentinas", desplegada por los jugadores del plantel de Lionel Scaloni y rechazada por el gobierno de Reino Unido.
“Las cosas que pasan en la cancha con los jugadores no son parte de la diplomacia. En el peor de los casos, la Argentina recibirá una sanción económica de USD 30.000″, expresó el mandatario ante la posibilidad de que la FIFA abra una investigación y decida emitir un castigo por la connotación política del gesto.
“Las cosas que pasan en la cancha con los jugadores no son parte de la diplomacia”, agregó el libertario.
Video de Milei:
“Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido que ellos (los jugadores) se quieran expresar y lo hagan. Pero eso no tiene que inducir a hacer malas interpretaciones: un partido de fútbol es un partido de fútbol”, dijo Milei.
“Así lo entendió el DT [Lionel Scaloni], así lo entendieron los veteranos y efectivamente las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar en el plano diplomático y con una inteligencia en el accionar”, aclaró el jefe de Estado, reiterando su postura a favor de la soberanía nacional sobre las islas.
De todos modos, el Presidente insistió en que el acercamiento al gobierno de Estados Unidos de Donald Trump “permitió que Naciones Unidas obligara a Inglaterra a sentarse a negociar” con la Argentina por las Malvinas.
La bandera "Las Malvinas son argentinas" se convirtió en un símbolo de la semifinal entre Inglaterra y Argentina
EFE
“Eso está en otro carril y hay que manejarlo inteligentemente. Si empezamos a mezclar, nos vamos a equivocar. El tema es quién comete el error; desde una posición de responsabilidad ciertos errores son inadmisibles y podrían tener consecuencias muy negativas”, lanzó una crítica.
El Presidente cerró: “El fútbol es una fiesta popular, una pasión que compartimos todos los argentinos y cualquier evento que traiga una alegría es bienvenido, pero creer que de eso se puede hacer una política de Estado sería un error garrafal. Es algo maravilloso si la Argentina logra el bicampeonato, pero querer llevarlo a otro lugar… No tenemos que caer en eso, sería un error muy grave”.