Lavado de dinero del juego ilegal: la nueva sospecha sobre la financiera vinculada a "Chiqui" Tapia
Para los investigadores, el esquema de Sur Finanzas podría esconder deficiencias legales y funcionar como un “agujero negro” destinado a ocultar el origen de la plata.
El financista Ariel Vallejo está bajo la lupa por presunto lavado de dinero. En la foto, junto a "Chiqui" Tapia.
La firma Sur Finanzas SP, controlada por Ariel Vallejo, un empresario con vínculos directos con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, quedó en el centro de una investigación que crece día a día. Ahora, según determinó la Dirección General Impositiva (DGI) y ahora analizan varios tribunales, la empresa movió un volumen multimillonario de fondos en dólares y pesos utilizando, al menos hasta hace pocos días, 74 cuentas bancarias.
Para los investigadores, el esquema podría esconder deficiencias legales graves y funcionar como un “agujero negro” destinado a ocultar el origen del dinero.
Documentación oficial a la que accedió Clarín muestra que Sur Finanzas SP y su red de compañías satélites colocaron parte de ese flujo en 14 plazos fijos de montos impactantes: uno de 1.000 millones de pesos, otro de 500 millones, y así sucesivamente. A Vallejo no le gusta que se catalogue a su firma como una “financiera”, pero el volumen y el tipo de operaciones llevan inevitablemente a esa definición.
La Justicia sigue los pasos de la empresa desde hace tiempo, aunque las pesquisas se aceleraron en las últimas semanas.
Claudio Chiqui Tapia
Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de AFA
AFA
La pregunta central es una sola: ¿de dónde salió el dinero que permitió capitalizar a Sur Finanzas? El crecimiento comenzó en 2020, año en que Vallejo creó la firma, y desde entonces el ascenso fue tan veloz como inexplicable.
La DGI presentó una denuncia clave en la fiscalía de Lomas de Zamora, a cargo de Cecilia Incardona. Allí se ratificó que buena parte del origen de los fondos y de los clientes de Sur Finanzas SP carece de justificación y podría provenir de delitos.
Incardona ordenó medidas preliminares, sin resultados concluyentes, y luego derivó el caso al juez Federico Villena. La documentación de la DGI es extensa y señala inconsistencias estructurales en el manejo financiero de Vallejo.
El avance de la causa es sensible porque involucra a figuras del fútbol y de la política. Además, Sur Finanzas SP ya había sido allanada en el marco de la causa Spagnuolo. En ese expediente, el fiscal Franco Picardi detectó que parte de la recaudación ilícita generada en maniobras vinculadas a la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) terminó “lavada” en la firma de Vallejo mediante la compra de una criptomoneda propia, llamada Netblockchain.
Otro expediente señala que la empresa funcionó también como resguardo de millones de dólares pertenecientes a Elías Piccirillo, exesposo de Jésica Cirio, con antecedentes por operaciones financieras opacas y por haber montado una detención falsa mediante el “plantado” de droga y un arma.
Otro supuesto inversor multimillonario figura como depositante de fortunas notables en la firma pero, cuando fue investigado por la DGI, se detectó que jamás podría haber llegado a obtener ese caudal de dinero debido a que aparece registrado en el ente recaudador como monotributista. En los demás casos, las viviendas -y sus barrios- no coinciden con el estilo de vida de un millonario.
La millonaria división de bienes de Jésica Cirio y Elías Piccirillo
Jésica Cirio y Elías Piccirillo.
La nueva información que surgió en los últimos días resulta aún más llamativa: 1.000 millones de pesos movido por una compañía creada en 2020, con sede en Adrogué y un crecimiento fulminante que incluyó aperturas de sucursales y subsidiarias con los mismos accionistas pero diferentes nombres.
Los investigadores manejan varias hipótesis. Sur Finanzas SP habría servido para financiar clubes vinculados a Tapia, canalizar operaciones sospechadas en el caso Andis, alojar fondos de inversores polémicos como Piccirillo y, según líneas recientes, mover dinero del “juego online ilegal”.