El exministro de Planificación Federal Julio De Vido ya cumple prisión domiciliaria en su mansión del exclusivo country Puerto Panal, en la localidad bonaerense de Zárate, luego de que la Justicia le concediera este lunes el beneficio por motivos de salud en el marco de la causa por la tragedia ferroviaria de Once.
Según trascendió de fuentes judiciales, De Vido abandonó durante la noche del lunes el penal federal de Ezeiza, donde permanecía detenido desde noviembre del año pasado, y fue trasladado hasta su propiedad bajo custodia. Allí comenzó a cumplir la condena bajo monitoreo electrónico mediante una tobillera y con una serie de restricciones impuestas por el tribunal.
La decisión judicial estuvo vinculada al delicado estado de salud del exfuncionario, de 76 años, quien el pasado 1° de abril sufrió un infarto. Tras el episodio cardíaco, los médicos le colocaron un stent y advirtieron sobre un cuadro de “alto riesgo cardiovascular”. A ese diagnóstico se suman otras patologías preexistentes, entre ellas diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
El TOF 4 negó el beneficio de prisión domiciliaria a Julio De Vido
Julio De Vido fue trasladado a su chacra del country Puerto Panal para cumplir con la prisión domiciliaria
archivo NA
De Vido había sido condenado por administración fraudulenta en la causa vinculada a la tragedia de Once, ocurrida en febrero de 2012, cuando una formación ferroviaria chocó en la estación Once y provocó la muerte de 52 personas y más de 700 heridos.
La propiedad donde ahora permanecerá alojado se encuentra dentro del Club de Chacras Puerto Panal, un emprendimiento privado ubicado a unos 95 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y caracterizado por su infraestructura de alto nivel.
El predio posee laguna propia, campos de polo, piscina, canchas de tenis, club house y tres kilómetros de costa con decenas de amarres para embarcaciones. La chacra perteneciente a De Vido —identificada como el lote número 9— cuenta con una superficie cercana a los 39.500 metros cuadrados rodeados de amplios espacios verdes.
Repudio a la prisión domiciliaria que recibió Julio De Vido
La resolución judicial generó una inmediata reacción de rechazo entre los familiares de las víctimas de Once, quienes difundieron un duro comunicado cuestionando el otorgamiento del beneficio.
A través de un texto enviado por Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey, los familiares manifestaron haber recibido “la cédula judicial en la que se nos notifica que le fue otorgada la prisión domiciliaria al corrupto condenado Julio De Vido”.
En el documento reconocieron que las pericias médicas avalaron el deterioro de salud del exministro, aunque remarcaron que agotaron todas las instancias judiciales posibles para intentar impedir la medida. “En todo este tiempo hemos estado atentos a que ningún artilugio le sirviese para estar entre rejas menos de lo que le correspondiese. Ni un minuto menos”, expresaron.
La Corte Suprema confirmó la sentencia de Julio De Vido por la tragedia de Once
Julio De Vido recibió la prisión domiciliaria y abandonó el penal de Ezeiza
El comunicado también incluyó fuertes cuestionamientos políticos y morales contra el exfuncionario. “Hoy el responsable de 52 muertes de inocentes se va a su casa, a cumplir la condena por administración fraudulenta que recibió en base a nuestra lucha y a un enorme cúmulo de pruebas”, sostuvieron.
Si bien aclararon que respetan la resolución adoptada por la Cámara de Casación, remarcaron que “ninguna de sus patologías ni remedio que pueda tomar, ni su edad ni su estado de salud lo hacen menos corrupto, menos delincuente, menos siniestro”.
Los familiares apuntaron además contra el enriquecimiento ilícito y el rol político que adjudican a De Vido durante su paso por el gobierno nacional. “Se enriqueció violando cuanta ley tuvo adelante, y vulnerando la que debiera ser la más sagrada para un funcionario: cuidar del pueblo. No lo hizo, y llevó a la muerte a nuestros familiares”, afirmaron.
El mensaje concluyó con una frase cargada de dolor y bronca que volvió a reflejar la herida abierta que dejó la tragedia ferroviaria: “No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Justicia por los muertos y heridos de Once”.