La Cámara de Casación le concedió la prisión domiciliaria a Julio De Vido, por lo que el exministro de Planificación abandonará la cárcel de Ezeiza, Buenos Aires. El exfuncionario cumple una condena por fraude al Estado en la causa vinculada a la tragedia ferroviaria de Once, ocurrido en febrero de 2012.
La decisión judicial estuvo relacionada con el delicado estado de salud de De Vido, quien sufrió un infarto el pasado 1 de abril. Tras el episodio cardíaco, los médicos le colocaron un Stent y advirtieron en sus informes sobre un cuadro de “alto riesgo cardiovascular”, según informó NA.
El ex funcionario, de 76 años, se encontraba preso en el penal desde noviembre del año pasado, luego de ser declarado culpable como partícipe necesario.
Sin embargo, al reciente infarto que sufrió, De Vido suma otras afecciones como diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
Decisión de la Justicia: idas y vueltas para Julio De Vido
Cabe destacar que recientemente el Tribunal Oral Federal le dio la espalda al pedido de los abogados del exfuncionario kirchnerista, quienes habían solicitado que De Vido cumpliera su condena bajo la modalidad domiciliaria, alegando razones de salud y edad avanzada.
Sin embargo, el TOF 4 consideró que no existían fundamentos suficientes para conceder el beneficio. Con esa decisión, la Justicia dio por concluidas las instancias de revisión y habilitó la ejecución efectiva de la pena. Las esperanzas de De Vido se diluyeron tras esa decisión.
No obstante, los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci anularon ese fallo y ahora sí, establecieron el cumpliendo la condena en su domicilio a De Vido. A su vez, Casación le encomendó al juez de ejecución que mantenga un control periódico sobre De Vido.