La ruidosa "vida" de la vicegobernadora Hebe Casado en las redes sociales nunca había provocado un revuelo tan grande como el que hubo en los últimos días en el Gobierno provincial. Sin embargo, la declaración de "persona no grata" de la Embajada de Francia por llamar "equipo africano" a la selección de fútbol de su país y la afrenta posterior de burlarse de la derrota gala en las semifinales del mundial no enfriarán su vínculo con Alfredo Cornejo.
Tres fuentes cercanas al gobernador consultadas por Los Andes fueron categóricas en este sentido. "No cambia nada", señaló la primera de ellas. "No tiene por qué cambiar nada", dijo la segunda, elevando la apuesta con una consideración personal. "La Hebe es así, cada tanto la picantea", disparó la tercera, que añadió una mirada piadosa sobre el comportamiento de la vicegobernadora en las redes.
Un día antes, una carta de cuidadosa redacción había sido la forma elegida por Cornejo para solucionar el conflicto diplomático con Francia, cuya embajada trató a Casado de "persona racista" y avisó que la médica sanrafaelina no podrá ingresar a la sede diplomática en Argentina ni compartir actividades con autoridades de ese país, salvo que se retracte.
"Deseo transmitirle con total claridad que las expresiones individuales y de carácter personal que no reflejan el respeto universal a la diversidad, de ninguna manera representan el sentir de la comunidad mendocina ni la política de integración de este territorio, ni mucho menos del Gobierno que me toca conducir", comunicó el gobernador en la misiva, que vio la luz cinco días después de la sanción diplomática contra Casado y 10 días después de que estallara la polémica por el posteo.
Cornejo le puso esta carta en el bolso al subsecretario de Relaciones Institucionales, José María Videla Saenz, quien viajó a Buenos Aires para participar de la recepción organizada por la representación diplomática con motivo de la Fiesta Nacional de Francia, que se celebra cada 14 de julio. "El canciller" Videla Saenz -así le llaman en el Gobierno- frecuentemente representa a Cornejo en este tipo de actos, más allá de que en el de este martes había algunos colegas suyos: Carlos Sadir de Jujuy; Gustavo Sáenz de Salta y Raúl Jalil de Catamarca.
La carta del gobernador mendocino que llegó a la Embajada Francesa, aunque es bastante elíptica, evidentemente desautoriza a Casado. En el Poder Ejecutivo hay quienes, además, por lo bajo, reconocen que el episodio conspira contra el objetivo de buscar inversiones que se han impuesto esta gestión. Y hay quienes dicen que hasta podría irradiarse el descrédito que se ha ganado la vicegobernadora con los representantes franceses a otras embajadas.
Por otro lado, es probable que el retorno a la actividad en la Legislatura le provoque algunos sofocones a la jefa del Senado. En el peronismo, por ejemplo, el diputado Germán Gómez metió un proyecto de declaración que expresa "preocupación institucional" por la repercusión que puedan tener las declaraciones de la vicegobernadora sobre la imagen de Mendoza.
Pero aunque haya proyectos opositores y algunas críticas sotto voce en el Ejecutivo y el oficialismo legislativo, para nada se advierte que se vaya a alterar el modo de relación que tiene Cornejo con Casado. La vicegobernadora es fan de la gestión del gobernador en las redes sociales y no pierde la oportunidad de participar a los actos oficiales a los que el mandatario asiste, además de, por supuesto, defender los proyectos que manda el Ejecutivo a una Legislatura con clara supremacía oficialista.
La retribución que ha recibido Casado de la gobernación en este caso puntual ha sido una mirada compasiva. "Fue algo desafortunado y listo", dicen cerca de Cornejo, con la pretensión de cerrar la novela de Francia y a pesar de que la vice la siguió con un festejo inesperado de la derrota de ese equipo en la semifinal con España.