Mientras continúa la discusión pública por la crisis ambiental en Los Corralitos y las limitaciones de la infraestructura sanitaria en el Gran Mendoza, el gobierno de Alfredo Cornejo apuesta a una herramienta clave para avanzar con obras estructurales: un crédito internacional de 170 millones de dólares destinado principalmente a proyectos cloacales.
La operatoria ya fue acordada entre la Provincia, la Nación y el Banco Interamericano de Desarrollo, y actualmente se encuentra a la espera de su tratamiento por parte del directorio del organismo internacional. El 16 de junio el BID analizará la aprobación de dicho préstamo.
La subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Marité Baduí, confirmó que el financiamiento estará orientado fundamentalmente a obras vinculadas al tratamiento y transporte de líquidos cloacales.
"Esto va a ser una operatoria de 170 millones de dólares, básicamente dedicada a obras de cloacas. Eso ya está acordado el contrato de préstamo con la Nación y con el Banco Interamericano de Desarrollo, y entra a directorio ahora", explicó la funcionaria durante una entrevista en el programa "Mesa Política" de Radio Aconcagua.
La iniciativa forma parte del denominado Programa de Seguridad Hídrica que impulsa Mendoza y que busca reforzar la infraestructura sanitaria en distintos puntos de la provincia, una demanda que se volvió más visible tras los episodios de desbordes cloacales registrados en Guaymallén durante los últimos meses.
En la Provincia consideran que el crédito permitirá complementar las inversiones que actualmente se ejecutan con recursos provinciales y avanzar con obras que requieren desembolsos difíciles de afrontar exclusivamente con fondos propios.
Colonia Segovia y una obra clave para descomprimir el sistema
Entre los proyectos prioritarios aparece el colector Paramillo-Colonia Segovia, una obra diseñada para aliviar la presión sobre la denominada Colectora Máxima Noreste, una red troncal que fue construida décadas atrás para una población significativamente menor a la actual.
Según explicó recientemente el presidente de AySAM, Humberto Mingorance, esa infraestructura fue concebida para atender alrededor de 180 mil habitantes y hoy recibe efluentes provenientes de una población cercana a los 580 mil usuarios distribuidos entre Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo.
Baduí recordó que la obra había sido financiada originalmente por el extinto Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) y que sufrió demoras a raíz de la interrupción de esos desembolsos.
"Había obras de Enohsa que venían con financiamiento, que sí, como dijo el gobernador, ya se había parado el financiamiento en la época de Fernández. Una de ellas estaba también el tema de Paramillos, que hace a una descongestión, por así decirlo, del tema de Colonia Segovia", sostuvo.
La obra comenzó en 2022 con financiamiento nacional, alcanzó algo más de la mitad de ejecución y luego quedó paralizada. Posteriormente fue absorbida por la Provincia mediante recursos provenientes del Fondo del Resarcimiento, lo que permitió retomar los trabajos durante este año.
Actualmente registra un avance superior al 70% y es considerada una de las intervenciones más importantes para reducir la presión sobre los sectores más comprometidos del sistema cloacal metropolitano.
Más obras para una red que quedó chica
La funcionaria provincial también anticipó que existe una segunda obra destinada a beneficiar la misma zona y que forma parte de las intervenciones contempladas dentro de la operatoria que se tramita con el BID.
La estrategia oficial apunta a desarrollar un conjunto de proyectos que permitan ampliar la capacidad de transporte y tratamiento de efluentes en áreas donde el crecimiento poblacional superó las previsiones originales de la infraestructura existente.
La problemática quedó nuevamente expuesta tras la contaminación registrada en Los Corralitos, un caso que derivó en una investigación judicial y en la imputación de directivos de AySAM por presuntos delitos vinculados a contaminación ambiental.
Aunque desde la empresa sostienen que los recientes desbordes responden a una combinación de factores, entre ellos el deterioro de redes históricas y la falta de obras de ampliación durante décadas, en el Gobierno reconocen que será necesario profundizar las inversiones para evitar nuevos episodios.
contaminación en corralitos
Multa millonaria a AySAM por presencia de efluente cloacal crudo en un canal de riego.
El "empujón" que espera Mendoza
Las obras sanitarias ya representaban uno de los principales destinos de los recursos del Fondo del Resarcimiento. Sin embargo, el Ejecutivo provincial entiende que el financiamiento internacional permitirá encarar una transformación de mayor escala.
"El tema cloacal, en el resarcimiento, ocupaba un espacio importante, y ahora con este préstamo creo que viene a ser el empujón que faltaba para hacer una mejora de base en todo lo que hace al tratamiento de agua cloacal en distintos puntos de la provincia", afirmó Baduí.
La expectativa oficial es que, una vez aprobado el préstamo, puedan acelerarse los procesos licitatorios y la ejecución de nuevas obras destinadas a modernizar una infraestructura sanitaria que, según reconocen las propias autoridades, quedó rezagada frente al crecimiento urbano que experimentó Mendoza en las últimas décadas.